Vino trayendo Su paz

Solo nuestra fe en la obra y sacrificio de Jesús por nuestro pecado nos brinda esa paz. Judicialmente, al morir el Señor por nosotros, paga por nuestra maldad, y al aceptar ese hecho con fe, Dios nos justifica perdonándonos de nuestros pecados, nos declara justos, y eso trae la paz más grande que el hombre puede anhelar: La paz con Dios (Ro 5:1).

La sangre y el hisopo

Jesucristo nos hace una invitación a ‘beber’ de su copa, es decir, a poner nuestra fe en la sangre que Él derramó por nuestros pecados. El ‘beber’ de su sangre es una expresión de identificación personal con su muerte y su sangre por nosotros, ya que Dios entregaba a Su “Cordero” como sustituto por nuestro pecado (Jn 1:29).

Aprendizaje continuo

Después de la salvación, la posesión más grande que una persona puede llegar a tener no tiene cifras, tampoco tamaño o modelo, menos color o forma; la posesión más grande que una persona puede tener se llama “sabiduría” e “inteligencia” (Pr 4:7). El sabio, como dice bien Vine, procura la sabiduría; y es la sabiduría la que le da gran valor intangible a una persona.

Panes sin levadura

Jesucristo fue lacerado, sus pies y manos clavadas, y luego fue crucificado. Su vida sin pecado representa el ‘Pan sin Levadura’. Si Jesús hubiera pecado no habría podido pagar por nuestros pecados. En Él, al no haber contaminación, pudo pagar por nuestros pecados, “el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1 P 3:18).

Sentido de pertenencia

Cuando Pablo defiende su justificación por la fe, expresa que desea conocer más de su “Señor”; había llegado a desarrollar esa relación tan íntima que le otorgaba valor y seguridad. Jesucristo desea que todos tengamos esa misma relación, y nos invita a desarrollar una diaria relación personal de amor (Ap 3:20). Gocemos más de nuestra posición en Cristo, disfrutándolo en intimidad con nuestro “Señor”.

Aptitud y Actitud

Cuando se habla de la obra para el Señor, la aptitud y la actitud son características necesarias para desarrollar adecuadamente Su tarea. Uno puede estar capacitado para realizar un trabajo, pero si no tiene una motivación apropiada, no se lo lleva a cabo debidamente; al igual que si tiene el deseo, pero no está capacitado, tampoco lo hará como debe ser.

Cómo atrapar a un mono

Dios quiere que confiemos en Él, que aprendamos que es nuestro Jehová-Jireh (Dios proveedor – Gn 22:14). Dios promete no desampararnos, ni dejarnos; sino que suplirá de acuerdo a nuestras necesidades en el momento exacto. Nuestra fe en Dios va a ser nuestra fuente de contentamiento, agradecimiento, y una vida sin avaricia; “de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador” (He 13:5, 6). Con fe, confiemos en las provisiones de nuestro Dios, Él siempre suplirá nuestras necesidades.

Ejercicio disciplinario de instrucción

Si bien, la instrucción disciplinaria no es motivo de alegría, el provecho obtenido es razón de gozo (v. 11). El contexto del pasaje indica que Dios obrará en nuestra vida para que dejemos atrás el pecado y las actitudes no piadosas que tenemos de nuestra naturaleza pecaminosa, y quiere que sigamos creciendo en nuestro carácter cristiano (v. 1). Él desea que nuestros ‘miembros enfermos y paralizados’ (“manos” y “rodillas”) sean puestos en rehabilitación para que caminemos sobre “sendas derechas” sobre nuestros “pies” (v. 12, 13).