Vida Cristiana

Esperando a través de la “imperfecta paciencia” | VIDA CRISTIANA

Hebreos 6.15

Hebreos 6:12-15

“a fin de que no os hagáis perezosos, sino IMITADORES DE AQUELLOS QUE POR LA FE Y LA PACIENCIA HEREDAN LAS PROMESAS. Porque cuando Dios hizo la promesa a Abraham, no pudiendo jurar por otro mayor, juró por sí mismo, diciendo: De cierto te bendeciré con abundancia y te multiplicaré grandemente. Y HABIENDO ESPERADO CON PACIENCIA, ALCANZÓ LA PROMESA.”

Si sacáramos a este pasaje fuera del contexto y solamente leyéramos estos versículos, pudiéramos decir que realmente Abraham fue paciente y su fe increíblemente grande. Pero cuando leemos en la misma Biblia sobre la vida de Abraham, vemos que no fue literalmente paciente esperando, pero si podemos ver que alcanzó la promesa (Génesis 12 – 25). Abraham en medio de desaciertos e inconvenientes aprendió a ser paciente.

Mirando en otros pasajes sobre la paciencia podemos aprender que esta no es una característica innata del ser humano, sino, una característica aprendida a través de las pruebas.

He escuchado a muchos creyentes decir: «no pida a Dios que le de paciencia, porque lo que le va a dar son pruebas»; y hasta cierto punto es verdad. Santiago en su Carta nos dice que la paciencia es una característica del creyente maduro que se desarrolla a través de las pruebas.

Santiago 1:2-3 (PDT)

Hermanos míos, alégrense cuando tengan que enfrentar diversas dificultades. Ustedes ya saben que así se pone a prueba su fe, y ESO LOS HARÁ MÁS PACIENTES.”

Como la persona que va al supermercado y duda en que línea acercarse a pagar por sus compras, y cuando decide ir a una registradora, ve a la otra avanzar y se pregunta si salirse e ir a la otra línea para pagar pronto. De repente lo hace, se cambia, para darse cuenta que si se hubiera quedado en la primera línea ya hubiese pagado. ¡Qué frustrante!

De la misma manera vivió Abraham, varios momentos de su vida esperaba en Dios, pero las circunstancias hicieron que busque una “salida pronta” a sus necesidades, lo que le llevó a enfrentar un nuevo problema que le ocasionó problemas en su vida y la de su familia. Por la misericordia de Dios, los planes y las promesas del Señor continuaron para la vida de Abraham y llegó a recibirlas. No fue completamente paciente desde el inicio, aprendió (aunque con dificultades) a ser paciente, y por ello recibió lo que Dios le había prometido.

Este ejemplo me enseña la manera de como Dios me ayuda a crecer en mi paciencia, la misma que no es perfecta al inicio, sino que Dios la va desarrollando con las pruebas. Abraham no fue perfectamente paciente, pero en su “imperfecta paciencia” y con la misericordia de Dios aprendió a ser paciente y alcanzó la promesa.

¿Qué es lo que esperas de Dios? ¿Qué es lo que el Señor te ha prometido y que parece no llegar? Espera en Dios, talvez esté desarrollando tu paciencia. ¡¡¡NO TE CAMBIES DE “LÍNEA”!!! Si aprendes a esperar pacientemente con fe, alcanzaras las bendiciones que ha preparado para ti.

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