Vida Cristiana

En la “Escuela de las Limitaciones” | VIDA CRISTIANA

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Filipenses 4:10-14

“En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues HE APRENDIDO A CONTENTARME, CUALQUIERA QUE SEA MI SITUACIÓN. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; EN TODO y POR TODO ESTOY ENSEÑADO, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Sin embargo, bien hicisteis en participar conmigo en mi tribulación.”

 Una de las clases que menos valoraba en mi infancia y juventud fue estudiar inglés. Había algo en esa clase que desconozco hasta ahora que hacía que la rechazara. Durante todos los años que asistí a la escuela primaria y secundaria era una de las clases que debía seguir, pero siempre tenía problemas de “contentamiento” al asistir a ellas.

Cuando estaba por viajar a vivir a un país donde tenía que hablar inglés a más del español tuve que ingresar a un instituto para aprender inglés avanzado. Sabía que necesitaría dominar este idioma si deseaba desenvolverme debidamente en este nuevo “ambiente”.

El apóstol Pablo nos dice que en su vida él pasó por tribulaciones (v. 14), y muchas de ellas no tenía que ver con rechazo de la gente o persecuciones; eran mas bien en el plano de las comodidades materiales y la abundancia de los alimentos.

 Pablo nos dice que durante ese tiempo de hambre y falta de comodidades aprendió a “contentarse” (CONTENTARME: “autarkes” G842 «adecuado, no precisando de ayuda ninguna, contento en»). Dice que fue llevado por un proceso de “enseñanza” para poder aceptar las condiciones de la vida con la suficiencia de lo que tenía a su alcance.

 El CONTENTAMIENTO no viene con la posibilidad de adquirir lo que no tienes, sino que es un proceso de enseñanza en donde se aprende a vivir en suficiencia con lo que ya se tiene y sin precisar de “ayuda alguna”.

“… pues HE APRENDIDO A CONTENTARME, CUALQUIERA QUE SEA MI SITUACIÓN.” (v. 11)

No sólo vayas por la escuela de la vida sin sacar provecho, sino que aprende a vivir contento “cualquiera que sea TU situación”.

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