Matrimonio y Hogar

Respeto, servicio, obediencia | MATRIMONIO y HOGAR

Efesios 6.1-2

Mateo 15:3-6

“Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición? Porque Dios mandó diciendo: HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE; y: EL QUE MALDIGA AL PADRE O A LA MADRE, MUERA IRREMISIBLEMENTE. Pero vosotros decís: CUALQUIERA QUE DIGA A SU PADRE O A SU MADRE: ES MI OFRENDA A DIOS TODO AQUELLO CON QUE PUDIERA AYUDARTE, YA NO HA DE HONRAR A SU PADRE O A SU MADRE. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.

Honrar es mostrar respeto, admiración y estima hacia una persona. Es manifestar mediante actos el aprecio que se tiene de alguien. En la Biblia el honrar a los padres va más allá de un reconocimiento; esta honra implica respeto, servicio y obediencia.

Al RESPETAR a mis padres estoy expresando el significado primario de honra. Mis expresiones deben manifestar respeto reconociendo su autoridad y posición en la familia. Debemos recordar que nuestros padres son nuestra autoridad directa aquí en la tierra, y como tal debemos honrarlos. Aunque puedan llegar a ser nuestros amigos, son nuestros padres y tienen autoridad; no son los “ancianos”, ni el “Lucho” o la “Mary” de “confianza”; son nuestros padres y así deben ser tratados. Es muy importante lo que digo y cómo lo digo.

Usted no podría ir a gritar al juez en la corte, puesto que sería inapropiado. ¿Por qué creemos justo poder gritar a nuestros padres? Mis palabras y acciones deben honrar sus vidas.

Al SERVIR a mis padres estoy expresando mi agradecimiento. Nuestros padres han trabajado por años para alimentarnos, vestirnos, darnos un hogar, educación y cuidado de salud. Sus noches de insomnio en nuestra infancia; el tiempo dado cuando nos ayudaban a dar los primeros pasos; los sacrificios que hicieron para darnos lo que necesitábamos; son tantas las cosas que han hecho por nosotros por lo que debemos, por agradecimiento, servirles con amor.

Jesucristo reclamó a los escribas y fariseos porque enseñaban inapropiadamente la manera como los hijos debían cumplir con a los padres (Mateo 15:1-6). Un corazón agradecido honra a los padres sirviéndoles. Si es obligación no es por agradecimiento, y si no hay agradecimiento no hay reconocimiento.

Al OBEDECER a mis padres estoy expresando que reconozco su autoridad. Si entiendo que ellos tienen una posición superior en mi vida, entonces me ayudará a saber que mi sometimiento debe ser prioritario. La rebeldía se expresa en desobediencia, al desobedecer estoy menospreciando la autoridad, por lo tanto, deshonrándolos. Pablo, al hablar de la honra dada a los padres, lo puso en el contexto del sometimiento (Efesios 6:1-2).

«Honrar a los padres es honrar a Dios. Respete, sirva y obedezca a sus padres quienes son los representantes de Dios en la vida familiar»

Efesios 6:1-2

“Hijos, obedeced en el Señor a vuestros padres, porque esto es justo. HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE, QUE ES el primer MANDAMIENTO con promesa.”

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