Base excelsa de la justificación

Para poder caminar con certeza se requiere de caminar en terreno firme, y esa certeza solo la puede dar la Palabra de Dios. En las Escrituras, la declaración de nuestra salvación siempre se basa en la obra de Cristo, no en las obras del hombre. La obtención de esa seguridad es dada por la fe y no por obras.

¿Problemas legales en la congregación?

Pablo estaba encarando un problema legal que se estaba dando entre dos hermanos de la iglesia. Había sido tal el problema que habían decidido buscar a la autoridad civil para que solucione el asunto entre ellos. El apóstol les recuerda que “la ropa sucia se lava en casa”. Buscar la ayuda de un líder o un creyente sabio es prudente para poder solucionar el problema.

Hablemos de amor…

Debemos preocuparnos porque nuestro amor más profundo sea para Dios, porque sí es así, continuamente estaremos motivados a obedecerle y agradarle, el Apóstol Pablo sentía ese amor y por eso dice que el amor de Dios lo hacia sentir obligado, movido, apremiado, constreñido a hacer Su voluntad…

Nuestro entendimiento espiritual (I)

Si pensamos en la verdad del versículo 9 de este pasaje, tenemos que vivir completamente agradecidos por ese inmenso amor de Dios, pues había sido oculto para los profetas, pero para nosotros, ahora la verdad del conocimiento del Señor Jesús nos ha sido otorgada, y con ello, podemos adorar al Señor de Gloria en pleno entendimiento de Su Deidad.

El “Qué” y “En Quién” del Evangelismo

Pablo les decía a las personas en Corinto: “Yo no quise hablar mucho para no llenarles de palabrerías, por eso solamente les hablé de la obra de Cristo en la cruz, y mientras lo decía, no confiaba en mí, sino en el poder de Dios para que ustedes lo entiendan y lo acepten” (Parafraseando).

Nuestra gloria está en Él

Nuestra posición “en Cristo” debe ayudarnos a valorizarnos tal cual Dios nos valora. Y si bien, nuestra posición no fue lograda por nosotros, si nos pone en un lugar de gran bendición, y en esto podemos gloriarnos santamente, con humildad; y por tanto vivir eternamente agradecidos.

Salvos por la “locura”

Pero esta “locura” tiene el mensaje de justicia que otorga el Justo Dios. Es producto de Su inmenso amor. Vino con la sencillez de un humilde Siervo que se entregó en obediencia. Tiene el propósito de otorgar perdón y vida eterna. Y, sobre todo, no requiere más que la simple confianza de aquel que lo quiere recibir.

Más que división, es ruptura

Hoy en día muchas personas se levantan con mucho fervor a decir que siguen a uno u otro predicador. Señalan con pasión que aquel o tal hermano ha hecho mucho, por lo cual ellos se expresan como un seguidor ferviente de aquel siervo. Esto genera sectarismo o separación en la iglesia.