Nuestra vida no tiene que estar vacía

Solo Dios puede cambiar esa risa que enmascara la tristeza en una profunda y verdadera felicidad. Lo que tiene es que poner sus ojos en Cristo, pedirle que restaure su vida, y solamente allí encontrará lo que tanto necesita: Restauración de su vida, significado, y propósito para vivir pleno en Él. ¡Busque a Cristo y encontrará lo que su alma realmente necesita!

Solo el esfuerzo produce frutos

En la antigüedad, los bueyes eran considerados los tractores del campo. Una yunta de bueyes era el instrumento ideal para labrar la tierra y así poder sembrar para posteriormente cosechar. Aunque el mantenimiento de los bueyes en el granero demandaba alimentarlos y mantener limpio el lugar, el beneficio que traían era grande. Por eso los bueyes eran considerados de gran valía, y el esfuerzo de mantenerlos era recompensando con los frutos que brindaba su trabajo.

Nuestros pasos nos delatan

Nuestros pasos delatan nuestro temor a Dios o nuestro menosprecio a Él (v. 2). Como en el ejemplo de nuestra ilustración, la vida que decidimos seguir es la que declara si realmente queremos seguir a Dios en temor y reverencia, o si dejamos que nuestro pecado nos controle.

“El que espera desespera”

Lo hermoso de la espera es que, cuando llega el tiempo, y Dios lo considera apropiado, entonces el cumplimiento de ese deseo llena nuestras vidas de gran gozo: “Pero árbol de vida es el deseo cumplido”. Por ello, debemos trabajar con Dios mientras esperamos, escuchemos Su guía, confiemos en Su Palabra, y si Él lo desea, entonces aprendamos a esperar, porque cuando el tiempo se dé, la recompensa de esperar es grandiosa.

¿Qué obstaculiza la fe?

Pedro había visto obrar el poder de Jesús en muchos y en una ocasión él quiso experimentarlo, caminando sobre el mar, pero mientras lo hacía su confianza se debilitó a causa del principal enemigo de la fe, consideremos cuál es…

¿Qué impide que la fe en Dios crezca?

¿Te consideras una persona segura o de aquellas que dudan bastante ante las opciones de la vida? Pues todos en cierto sentido luchamos con la duda, y aún las personas que parecen más seguras de sí mismas lo hacen, porque lo cierto es que la seguridad no se halla en nosotros.

Palabras salvavidas

Los Apóstoles de Jesús también tuvieron un momento en el que se hallaron luchando contra la corriente en medio de una tormenta y se sintieron morir. Pero ese evento estaba planeado para que conocieran de Jesús una faceta que confirmaría su fe en Él y les daría la fuerza que necesitarían para seguir yendo “contra la corriente” a lo largo de su ministerio y vida cristiana…

¿Puedo sufrir mientras obedezco a Dios?

¿Será que los hijos de Dios pueden hallarse en medio de “tormentas” por obedecer su voluntad? Esta es una pregunta común que nos hacemos, y más cuando pasamos por situaciones difíciles y estamos intentando discernir la razón por la cual nos hallamos en ellas…