Nuestra vida no tiene que estar vacía

Solo Dios puede cambiar esa risa que enmascara la tristeza en una profunda y verdadera felicidad. Lo que tiene es que poner sus ojos en Cristo, pedirle que restaure su vida, y solamente allí encontrará lo que tanto necesita: Restauración de su vida, significado, y propósito para vivir pleno en Él. ¡Busque a Cristo y encontrará lo que su alma realmente necesita!

¿Qué obstaculiza la fe?

Pedro había visto obrar el poder de Jesús en muchos y en una ocasión él quiso experimentarlo, caminando sobre el mar, pero mientras lo hacía su confianza se debilitó a causa del principal enemigo de la fe, consideremos cuál es…

¿Qué impide que la fe en Dios crezca?

¿Te consideras una persona segura o de aquellas que dudan bastante ante las opciones de la vida? Pues todos en cierto sentido luchamos con la duda, y aún las personas que parecen más seguras de sí mismas lo hacen, porque lo cierto es que la seguridad no se halla en nosotros.

La señal de un creyente

¿Qué será lo que distingue a un verdadero creyente del resto de personas? Podemos responder esta pregunta por medio del último grupo de oyentes que se menciona en la parábola del sembrador; este nos ayuda a entender lo que diferencia al verdadero creyente del resto de oyentes de su Palabra…

¿Todos somos hijos de Dios?

¿Será que todos los que oyen la Palabra de Dios y responden positivamente son verdaderos creyentes e hijos suyos?…

Respuestas que no esperamos de Dios

Así que Jesús aprovechó ese momento, no solo para obrar el milagro de sanidad en este hombre, sino también para brindarle la reconciliación con Dios por medio del perdón de sus pecados, porque para Jesús era más urgente la vida espiritual del Paralítico, que su capacidad para ponerse en pie…

Una fe que salva

Lo único que nos pueda otorgar perdón es la gracia y la misericordia de Dios por medio de la fe. La fe nos justifica (Ro. 5:1), nos otorga el perdón (Hch. 26:18), nos da vida eterna librándonos de la condenación (Jn. 3:16-18, 36), y nos permite entrar en la familia de Dios (Jn. 1:12).

Una fe colectiva

El que una persona siga a Dios comprometida es cuestión de una sola fe para que el Señor obre en esa persona, pero el que una nación o un grupo de personas sigan todos a Dios, eso si que requiere una fe colectiva que movilice a todo el grupo en pos del Señor, y eso no es común hallarlo.