Nuestra vida no tiene que estar vacía

Solo Dios puede cambiar esa risa que enmascara la tristeza en una profunda y verdadera felicidad. Lo que tiene es que poner sus ojos en Cristo, pedirle que restaure su vida, y solamente allí encontrará lo que tanto necesita: Restauración de su vida, significado, y propósito para vivir pleno en Él. ¡Busque a Cristo y encontrará lo que su alma realmente necesita!

En torno a Él

Las Escrituras nos enseñan, de principio a fin, que Jesucristo es Dios Encarnado, 100% Dios y 100% Hombre. Pablo expresa que, para la mente humana, esta verdad de Jesucristo Dios es un misterio que debe ser revelado espiritualmente, pero que está al alcance por medio de le fe en Jesús (2:3-5).