Renovando hacia lo eterno

Sería inmensa la lista de cosas que podríamos anhelar. Tanto en lo emocional, lo físico, lo material, lo económico, en la salud, etc. Muchas pueden ser las áreas que pueden y deben ser cambiadas, pero sin duda ninguna tendría más importancia que el área espiritual.

En la “Escuela de las Limitaciones”

El CONTENTAMIENTO no viene con la posibilidad de adquirir lo que no tienes, sino que es un proceso de enseñanza en donde se aprende a vivir en suficiencia con lo que ya se tiene y sin precisar de “ayuda alguna”.

¿Es necesario la exhortación y la disciplina?

La exhortación y la disciplina son dos herramientas que son o mal utilizadas, o no utilizadas en muchas de las iglesias. Muchos no imparten esta sana corrección por tener temor a causar daño en la iglesia; pero otros son tan drásticos, que, por ejercer estos dos medios corrección, causan mucho daño al no hacerlo apropiadamente.

Paternidad espiritual

Cada creyente nace espiritualmente desconociendo muchas de las cosas de Dios, y es responsabilidad del padre espiritual ayudarle a crecer en el conocimiento de Dios y Su Palabra. Es este padre quien está pendiente de la vida de su hijo, y por ello, él tiene también el derecho de amonestarlo cuando no camina bien.

¡Cuidado con el orgullo!

Hoy en día, algunos hermanos de algunas iglesias podrían menospreciar a los otros creyentes por tener ciertas características que otros no tienen: Tamaño de congregación, ciertos ministerios u posibilidades de recursos, algunos maestros y predicadores, etc. La vanidad dentro de los creyentes aún se puede ver en nuestros días, y entre mayores esas diferencias, mayores las posibilidades de envanecerse.

Se requiere servicio íntegro

Dios llama a todos los creyentes a servir, y este privilegio no debe ser ignorado, antes recibido con humildad y gratitud. El Señor desea obrar por medio de nosotros para continuar con Su obra en la tierra antes de que Cristo venga, y este privilegio debe ser tomado como un honor.

La manifestación del Espíritu

Usted y yo somos parte de esa iglesia local, y debemos unir esfuerzos para que Dios vaya edificándola. Seamos creyentes activos y pongamos a disposición de Dios y de la iglesia todos nuestros recursos, sean estos espirituales, nuestras capacidades, y nuestros recursos para que crezca de acuerda a la voluntad de Dios.

Construyendo en buena base

Para cada uno de nosotros, también existe la responsabilidad de como sobreedificamos nuestras vidas. Muchas veces los creyentes, sobre todo los no maduros, se dejan envolver por mala enseñanza, y comienza a edificar sus vidas con doctrinas falsas, lo que puede generar un mal crecimiento (Ef. 4:13-15).