Con quietud apaga un “incendio”

Nosotros tenemos la oportunidad de escoger cualquiera de las dos respuestas, o una airada o un amable. Como hemos visto, la amable siempre traerá bien, y si somo sabios, aun podremos ayudar al airado a encontrar paz en medio de su frustración o indignación.

Los caminos y sus caminantes

Dependiendo cuál destino queremos alcanzar, debemos considerar cómo tomamos esas decisiones en la vida. Si deseamos ser bendecidos, entonces debemos buscar y depender de Dios siempre; pero si no queremos someternos a Dios, entonces tengamos en mente que nuestro fin puede ser ese “camino de muerte”.

“Dime con quién andas…”

La conducta colectiva de un grupo de personas, y, por ende, de cada uno de sus integrantes, está marcada por la constante convivencia de ese grupo. Sea para bien o para mal, el comportamiento de ese grupo se forja por el mismo interés o fin por el que se agrupan.

El prudente es sabio de lengua

Existen varias características que se destacan fácilmente en la vida de una persona sabia, y una de ellas es el uso apropiado de lo que dice, es decir el uso de su “lengua” o “labios”.

¿Cómo convertirse en gozo de los padres?

Si queremos honrar a nuestros padres y traer alegría a sus vidas aprendamos a ser sabios, prudentes, escuchemos el consejo, y tomemos decisiones sabias, que no solo les alegrará a ellos, sino que nos traerá muchas bendiciones a nuestra vida. El necio solo traerá desconsuelo.

¿Hasta cuándo rechazas la sabiduría?

Si queremos vivir “confiadamente… tranquilo, y sin temor del mal” (v. 33), entonces debemos rechazar ser simples, burladores o necios, y buscar a Dios para que nos imparta de Su sabiduría dispersa por toda Su Palabra. Comenzando con el temor reverente a Él, y alimentándonos todo el tiempo de la Biblia, podemos recibir conocimiento sabio que transformará nuestra vida y nos llevará a la verdadera prosperidad. ¡Escuchemos hoy su voz, la sabiduría nos está llamando!

El inicio supremo para alcanzar sabiduría

“Todo el que quiera ser sabio debe empezar por obedecer a Dios. Pero la gente ignorante no quiere ser corregida ni llegar a ser sabia” (TLA). Leyendo esta otra traducción del versículo 7 de este pasaje llegamos a entender mejor lo que el autor de Proverbios quiere decirnos al darnos su máxima más importante: Hay un principio supremo para llegar a ser sabios, y es teniendo “temor a Jehová”.

¿Estamos realmente firmes?

Como creyentes, debemos ser prudentes y humildes. La prudencia nos ayudará a actuar apropiadamente, mientras que la humildad no recordará de que todos podemos caer. En cambio, la necedad nos hará actuar sin cordura, y el orgullo nos cegará haciéndonos creer que somos invencibles ante las tentaciones.