Libertad sabia

En Cristo tenemos libertad para hacer algunas cosas que no afectan nuestra relación con Dios, pero si alguien mira esa libertad como inapropiada, debemos, por amor a esa persona evitarlo. La Biblia nos recuerda que no debemos “poner tropiezo u ocasión de caer al hermano”, antes bien, que “sigamos lo que contribuye a la paz y a la mutua edificación”. (Ro. 14:13, 19)

Envanecimiento, el peligro del conocimiento

El principio del amor nos enseña que cada persona debe actuar en consideración al hermano, no mirando su propio bienestar, sino el de los demás (Ro. 14:15). Además, un conocimiento sincero y puro de Dios debe transformarnos a actuar con humildad, mirando con sencillez la debilidad de los demás y considerándolos como más valioso que uno (Fil. 2:3-5).

¿Qué hacer cuando mi esposo/a es no creyente?

El deber del creyente es amar a su pareja, honrarla, orar por ella, y modelar una vida santa (1 P. 3:1-7). Podemos, a pesar de las diferencias espirituales, tener un hogar bueno con la ayuda de Dios, y ahí el creyente debe buscar ser agente transformador. Pero si el no creyente decide por su parte separarse, entonces la posibilidad de esa separación es posible, “pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios”. (1 Co. 7:15)

Considere la opción de vivir soltero

La persona casada requiere tiempo para su pareja y familia, designa parte de lo que tiene para atender las necesidades de la familia, y por tanto su posibilidad de servir en cuanto a ello se reduce. El soltero en cambio, puede servir a Dios con mayor libertad.

El matrimonio y las relaciones sexuales

El acto sexual es un regalo dado por Dios al matrimonio, y como tal, se debe honrar ese don con respeto, amor y entrega del uno al otro.

La esclavitud del pecado sexual

El poder que tiene el pecado sexual se basa en que afecta todo nuestro ser. El cuerpo halla una satisfacción temporal pecaminosa muy fuerte (He. 11:25), ya que el sexo fue una actividad dada por Dios para que lo aproveche el hombre dentro del matrimonio. Pero cuando el sexo se da fuera de la relación matrimonial es pecado, pero las reacciones químicas que se generan en el momento del acto sexual son muy intensas, y por tanto pueden esclavizar a la persona.

Base excelsa de la justificación

Para poder caminar con certeza se requiere de caminar en terreno firme, y esa certeza solo la puede dar la Palabra de Dios. En las Escrituras, la declaración de nuestra salvación siempre se basa en la obra de Cristo, no en las obras del hombre. La obtención de esa seguridad es dada por la fe y no por obras.

¿Problemas legales en la congregación?

Pablo estaba encarando un problema legal que se estaba dando entre dos hermanos de la iglesia. Había sido tal el problema que habían decidido buscar a la autoridad civil para que solucione el asunto entre ellos. El apóstol les recuerda que “la ropa sucia se lava en casa”. Buscar la ayuda de un líder o un creyente sabio es prudente para poder solucionar el problema.