¿Cuánto es poco en manos de Dios?

El pasaje de la alimentación con panes y peses es una historia muy contada dentro de los relatos de la Biblia, pero es un relato que siempre presentará el desafío al hombre a mirar que los recursos que se tienen son siempre suficientes para Él poder proveer para lo que se necesita.

Movido por la compasión

La compasión bíblica es el sentimiento profundo que tiene una persona para actuar, motivado por un impulso interior muy fuerte. Literalmente se podría decir que la compasión es ser “movido por las entrañas”.

Demanda trabajo y tiempo

Nuestra obra en el Señor nunca es en vano, pero si demanda esfuerzo firme y constante (1 Co. 15:58). Sigamos fieles y confiemos en Dios, porque Él sigue trabajando, y un día veremos los frutos.

Maximizando el tiempo

El uso apropiado de nuestro tiempo es una buena medida de nuestra mayordomía de este recurso no renovable que Dios nos ha dado para cumplir su obra aquí en la tierra.

Aptitud y Actitud

Cuando se habla de la obra para el Señor, la aptitud y la actitud son características necesarias para desarrollar adecuadamente Su tarea. Uno puede estar capacitado para realizar un trabajo, pero si no tiene una motivación apropiada, no se lo lleva a cabo debidamente; al igual que si tiene el deseo, pero no está capacitado, tampoco lo hará como debe ser.

“El mundo no era digno”

Nuestro aporte espiritual real tal vez no tenga valor para este “mundo” en el que vivimos, pero si debe tenerlo para Dios y Su iglesia. Que nuestra vida tenga significancia eterna, y si el mundo no nos considera dignos, pues recordemos, es el mundo el que no es digno de los hijos del reino. A Jesús lo aborrecieron, igualmente va a ser a los Suyos (Jn 15:18, 19).

¡Sí que es grandioso!

Jueces 6:11-16 “Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo,Sigue leyendo “¡Sí que es grandioso!”