Dar es más que sólo suplir necesidades

No podemos pasar por alto algo tan valioso. Sea que usted sea un dador alegre, o usted sea un receptor de un “don” de Dios, tenemos que agradecer a Dios por permitirnos ser partícipes y testigos en uno de los dos lados de esta balanza. Alabemos al Señor que provee para que esto se pueda dar, y glorifiquemos Su Nombre por algo tan santo y maravilloso.

Con olor de “triunfo”

Todos tenemos una responsabilidad ante Dios y ante los no creyentes de compartir el mensaje que nos redimió del pecado y nos ha dado vida eterna. Este mensaje da vida eterna a todo aquel que lo acepta, y nuestra participación al compartirla otorga al que lo recibe un “olor” agradable de “vida”.

El anhelo sublime del creyente

Nuestra vida debe reflejar el carácter del Señor, y para ello Dios usa varias vías para ayudarnos a crecer. La obra del Espíritu Santo, la Palabra de Dios, las pruebas, las disciplinas, la iglesia, otros creyentes y más, son los medios por los cuales Dios va forjando el carácter de Su Hijo en cada creyente, pero es el creyente quien debe alinearse con la voluntad de Dios y desear alcanzarlo.

Consideraciones antes de actuar

Nuestro mayor deseo al actuar como creyentes debe ser el buscar mi beneficio y el de otros, sin ser tropiezo o carga para los demás ni para mí mismo. Pero, sobre todo, debemos buscar que nuestro comportamiento traiga “gloria” a “Dios”, a quien adoramos y honramos con lo que hacemos en esta vida, y quien es digno de toda gloria.

¿Hasta cuándo celebramos Navidad?

Celebremos y adoremos por el nacimiento de Cristo todos los días de nuestra vida, al mismo que recordamos y glorificamos a Cristo por Su muerte y resurrección. Recordemos que sin Su nacimiento no se hubiera podido dar Su muerte por nuestros pecados para salvarnos.

Con poder, por voluntad

Honremos al Creador con nuestras vidas y vivamos agradecidos porque en Su voluntad nos creó. No esperemos hasta llegar al cielo para adorarlo por Su poder y voluntad de crearnos, podemos hacerlo desde ahora, y cada día, hasta que estemos ante Su trono.

Morando bajo la sombra del Omnipotente – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XXIV)

Habitar “al abrigo del Altísimo” tiene la idea de una persona que vive en estrecha relación de amor y obediencia con el “Omnipotente”; es hacia él que “la sombra” de Dios obra en favor (v. 1). Es alguien que depende de Dios y que busca de Su guía para todas sus decisiones y necesidades.

Cántico de las bodas del rey – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XIII)

Este hermoso canto nos invita a todos los creyentes a adorar al Rey de reyes, nuestro Señor. Todos los creyentes gentiles estaremos con Israel ante Jesús en su Reino Milenial. Nuestro compromiso debe ser solamente con Él, dejando todo lo demás a un lado; y nuestra alabanza constante debe estar llena de gozo hacia el Señor, Quien ahora nos ha revestido de Su justicia por nuestra fe en Él (Ro 3:22).