Morando bajo la sombra del Omnipotente – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XXIV)

Habitar “al abrigo del Altísimo” tiene la idea de una persona que vive en estrecha relación de amor y obediencia con el “Omnipotente”; es hacia él que “la sombra” de Dios obra en favor (v. 1). Es alguien que depende de Dios y que busca de Su guía para todas sus decisiones y necesidades.

El justo confía en Dios – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XXIII)

Siempre el malo será enemigo sin piedad en contra del bueno. Que no le tome por sorpresa esta realidad, más bien manténgase alerta para que Dios le ayude a serle fiel en medio de la conspiración.

Dios, el único refugio – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XXI)

Cuando David buscaba paz, la buscaba en Dios; y junto a Él, se “acallaba” su alma (v. 1). Este canto está lleno de confianza y esperanza. El Señor es nuestro salvador y nuestra roca, en Quien debe estar puesta toda nuestra esperanza. Derramemos confiados ante Él nuestro “corazón”, pues “Dios es nuestro refugio” (v. 8).

Oración de confianza – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XX)

¿Es normal que una persona tenga temor? ¿Un creyente puede tener temor o es una actitud incorrecta? ¿Qué es el temor y cómo combatirlo?

Dios es nuestro amparo y fortaleza – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XIV)

Así como el pueblo de Jerusalén pudo estar tranquilo dentro de la ciudad ante el ataque asirio, nuestra vida debe estar tranquila recordando también que “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob” (v. 11).

Mi alma tiene sed de Dios – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XII)

Así como el ciervo busca agua para calmar su sed (v. 1), nuestra mejor decisión en medio de esos desiertos de la vida será buscar a Dios, quien, como en la Peña de Horeb (Éx 17:1-7), puede sacar agua de la roca para bendecirnos, y refrescar nuestro abatido corazón.

Alabanza por la liberación divina – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XI)

Todos con seguridad nos hemos enfrentado momentos donde la esperanza no está, dónde la oscuridad de la angustia cubre nuestra vida y la luz de la confianza desaparece. Ahí, en ese instante oscuro, el dolor y/o la aflicción nos consume, y aparentemente la salvación no vendrá a tiempo. Sí, todos podemos recordar al menos una ocasión donde ya creímos haberlo perdido todo, aún hasta nuestra vida, aunque sea por un instante; y yo, más de una.

Jehová es mi luz y mi salvación – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (VIII)

Cuando nos encontramos en medio de problemas o ante crueles enemigos tres elementos pueden ser nuestros aliados para enfrentar apropiadamente: Luz, salvación y fortaleza.