“Culpable” de decir la verdad

Todo esto tenía que darse para que Jesús sea llevado a la cruz. Nunca encontrarían alguna razón legalmente justa para condenarlo a muerte, pues Él nunca pecó ni engañó. Siendo Justo, fue declarado blasfemo para poder cumplir con su cometido de matarlo. Este hecho sin precedente, porque estaban juzgando terrenal y pecaminosamente al mismo Señor, sería permitido por Dios para que Cristo sea condenado, y así llegar a morir por nosotros en la cruz.

Persecución cobarde e injusta

Jesús nos recuerda que, así como a Él le aborrecieron, a nosotros también nos aborrecerán (Jn. 15:18, 19). Pero también nos recuerda que debemos estar doblemente felices, porque mientras nos odien, sabremos que hemos hecho lo justo, y por eso ellos no lo pueden soportar (Mt. 5:10-12).

Ante la adversidad, orar

Jesús estaba enfrentando una prueba muy difícil y le pidió a Dios que le ayudara a cumplir con Su voluntad; pero cuando la persecución vino en contra de los discípulos, ellos huyeron y uno le negó.

La “torpeza” del intrépido

La prudencia es una virtud que puede traer mucho beneficio. Nos ayuda a ser moderados en nuestro comportamiento y palabras, nos ayuda a percibir la diferencia entre las cosas, y nos evita caer en riesgos; en general, nos ayuda a actuar con precaución para evitar males.

Partícipes de Su Pacto

Por fe lo puede recibir, dejando a un lado sus propias convicciones, y poniendo solamente su fe en lo que Cristo hizo. Eso le permite participar del pacto de Dios con el hombre. La salvación solo se la obtiene por fe en el sacrificio de Jesús.

Tal como estaba esperado

Si pudiéramos conocer un poco de todo lo que Dios sabe que nos va a acontecer en el futuro, nos sorprendería, pues, aunque no todo será placentero o bueno, todas esas cosas Él las podrá utilizar para nuestro bien, y en esa verdad puede descansar nuestra alma. (Ro. 11:33; Sal. 139:1-6, 17)

La “Víctima” de nuestra Pascua

Aunque los discípulos estaban preparando la cena, ellos no sabían que Dios había preparado Su Cordero Perfecto para ser inmolado. El tiempo de la muerte de Cristo justamente se dio en el cumplimiento de la Pascua en Israel. Dios había librado a Su pueblo en Egipto de la muerte de sus primogénitos y de la esclavitud por medio del cordero que ellos sacrificaron, y ahora Él estaba proveyendo en Su Unigénito la liberación del pecado, el perdón y la vida eterna.