¿Es asombroso, verdad? ¡Ha resucitado!

La muerte de Jesús no hubiera completado su propósito sin la resurrección. Así como la moneda tiene 2 caras para estar completa, las buenas nuevas basan la esperanza de salvación en la muerte y resurrección. Y así como el ángel envió a dar testimonio de la resurrección a las mujeres, nosotros somos enviados hablar del evangelio de Cristo, de Su muerte y resurrección, tal cual lo dice las Escrituras (1 Co. 15:1-4)

La osadía de la fe

La verdadera fe trasforma a la persona; de ser un tímido oyente a un valiente seguidor, sin miedo a testificar. Pablo nos dice que Dios no nos ha dado “espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” y por lo tanto no deberíamos avergonzarnos de dar testimonio de Cristo. (2 Ti. 1:7, 8)

El Rey entre los inicuos

1. Camino al Gólgota fue ayudado a llevar su pesada cruz porque ya había perdido fuerzas por todo lo que había sufrido. Desde el momento que oró para pedir la ayuda de Dios, el desvelo de un juicio muy largo e injusto, los maltratos y vejámenes aquí y allá, a más de los azotes; todo esto había debilitado a Jesús.

Lo soportó por amor

Jesús enfrentó todo esto por amor a nosotros. Sin merecerlo, sin esquivarlo, sin cuestionamientos, sin dilataciones; con valor, con determinación, en silencio y con amor. Cristo quería salvarnos del castigo eterno del infierno, y para que eso fuera posible, Él tendría que llevar nuestro castigo (Is. 53:5).

Terrible canje

Hoy, muchos rechazan abiertamente al Señor, muchos que buscan en otros lugares hallar significado en la vida, menosprecian a Jesús. Muchos de ellos lo buscan solamente para que solucione sus problemas temporales, pero no lo buscan como Dios y Señor de sus vidas.

Mansedumbre que asombra

Jesucristo estaba recibiendo falsos en Su contra, pero contrario a la respuesta que muchos hiciéramos, respondiendo vehementemente ante la injusticia, Él decide quedar en silencio y no presentar argumentos a Su favor, ya que estaba aceptando la voluntad del Padre para, después de ese injusto juicio, ser condenado. Con esto estaba cumpliendo las profecías de su silencio. (Is. 42:1, 2; 53:7)

Duras lecciones de vida

Muchas de estas lecciones de vida, aunque negativas y dolorosas, tienen el propósito de ayudarnos a crecer en prudencia y piedad; preparándonos para algo diferente, pero mejor.

“Culpable” de decir la verdad

Todo esto tenía que darse para que Jesús sea llevado a la cruz. Nunca encontrarían alguna razón legalmente justa para condenarlo a muerte, pues Él nunca pecó ni engañó. Siendo Justo, fue declarado blasfemo para poder cumplir con su cometido de matarlo. Este hecho sin precedente, porque estaban juzgando terrenal y pecaminosamente al mismo Señor, sería permitido por Dios para que Cristo sea condenado, y así llegar a morir por nosotros en la cruz.