La “sencillez” del Evangelio

Evangelio viene del griego “evangelion” que quiere decir buenas nuevas o buenas noticias. Las buenas nuevas son que Cristo murió por nosotros a causa de nuestro pecado, que fue sepultado por tres días, y que al tercer día resucitó para mostrar que el pecado y la muerte no lo derrotaron, sino que Él los derrotó, y eso nos trajo esperanza de vida eterna. Es sencillo: muerte, sepultura, y resurrección de Jesús.

Prestos para predicar

¿Ya está cumpliendo la tarea designada? Así como los discípulos, fueron prestos para cumplirla, el Señor espera la misma diligencia en nuestras vidas. Jesús nos ha prometido Su presencia y la obra del Espíritu Santo. “La tarea dada en la Gran Comisión no ha cambiado, lo único que ha cambiado con el tiempo son los actores, o sea, usted, yo y los que están a nuestro alrededor.” – Ministerio UMCD –

Arrepentimiento y Fe son la “Clave”

Para poder entrar en el reino de Dios necesitamos de 2 cosas importantes: Arrepentimiento y Fe. (Marcos 1:14-15)

Gozosos, firmes y constantes

Con tan gran fundamento, nuestra confianza en el mensaje del evangelio nos llena de seguridad y gozo. Todos los que hemos oído y respondido favorablemente a este mensaje (v. 1, 2) tenemos anclada nuestra esperanza en Su Palabra (He 6:19).

Un canto angustioso de salvación

Como Iglesia, sigamos trabajando en la obra misionera de alcanzar, no solamente a los musulmanes, sino a todos para Cristo.

Jesús vino para ser escuchado

Jesucristo vino como Profeta con poder trayendo el mensaje de Dios, las buenas nuevas de liberación (Mt 11:5; Lc 4:16-21), y es a Él a quien todo hombre debe poner atención y creer.

Con el desafío viene el crecimiento

Los más grandes enemigos de la Cruz se convierten en los más fervientes mensajeros de Jesús; y mientras estos perversos enemigos son alcanzados por el mensaje de amor del Señor, esas mismas iglesias perseguidas se fortalecen y crecen. Dios, en su Soberanía y Poder, sigue obrando en, con, y para la iglesia.