¿Qué dijo Jesús para impactar a tantos?

¿Cuáles fueron sus palabras para que la historia del mundo se dividiera en dos, para que hombres menospreciados y humillados se convirtieran en valientes luchadores por el amor y la reconciliación que Jesús testificó durante su ministerio?…

¿En qué nos parecemos a los Apóstoles?

Normalmente pensamos que Dios obra indiscriminadamente, pero eso no es así, porque todo lo que Dios hace siempre responde a su plan redentor en el mundo, y el llamamiento de los doce ilustra esta verdad…

Seguridad para las Madres

Una de las emociones que más nos aqueja es el miedo. Fácilmente nos sentimos inseguros y creemos que muy poco es digno de nuestra confianza, por eso le tememos a tantas personas, cosas o situaciones.

El libro de Génesis nos narra la historia de Agar, una esclava que fue rechazada, abandonada con su hijo en medio del desierto, y que tuvo que enfrentar el peor temor para una madre: la muerte de su hijo.

Presencia condicionada, resultado maravilloso

Cuando hay pecado en la iglesia, y las personas permiten que la carnalidad se manifieste ante las dificultades y los problemas interpersonales (Ga. 5:19-21), las divisiones son evidentes, generando una pérdida de comunión con los demás hermanos y con Dios (1 Jn. 1:6-8).

¡La vida con Dios es una fiesta!

Siéntete el más favorecido y adora a Dios, porque Él está volcado totalmente hacia ti, y se asegurará de que cumplas Su voluntad, que por cierto es buena, agradable y perfecta (Ro. 12.2).

Nuestras vidas necesitan ser pastoreadas

El descanso, la paz y la fortaleza están totalmente relacionadas con la guía y dirección que Dios, nuestro Pastor, le dé a nuestras vidas. Una oveja no puede ser pastoreada lejos de su pastor y no puede hallar los beneficios del cuidado siendo rebelde y alejándose de él.

Un Padre protector y sustentador

Así como Dios protegió a su Hijo del mal que otros querían causarle, Dios también nos protege a nosotros del mal que pueda llegar a nuestras vidas, algunas veces somos testigos de la forma en la que nos protege y otras veces no nos damos cuenta, pero siempre está cuidándonos.

¡Llámalo papá!

Tenemos que renovar nuestro concepto de padre para vivir nuestra nueva relación paterna con Dios. Él sí es un Padre perfecto, amoroso, sustentador, fiel, que no nos abandona, que no cambia de acuerdo a sus intereses o gustos, que es justo, misericordioso y que ejerce la disciplina con total armonía y pureza.