La “torpeza” del intrépido

La prudencia es una virtud que puede traer mucho beneficio. Nos ayuda a ser moderados en nuestro comportamiento y palabras, nos ayuda a percibir la diferencia entre las cosas, y nos evita caer en riesgos; en general, nos ayuda a actuar con precaución para evitar males.

Aprendizaje continuo

Después de la salvación, la posesión más grande que una persona puede llegar a tener no tiene cifras, tampoco tamaño o modelo, menos color o forma; la posesión más grande que una persona puede tener se llama “sabiduría” e “inteligencia” (Pr 4:7). El sabio, como dice bien Vine, procura la sabiduría; y es la sabiduría la que le da gran valor intangible a una persona.

Las obras y la palabra de Dios – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (IV)

Si contemplamos por un momento la creación, fácilmente hallaríamos la sabiduría de Dios para crear cada cosa con tanto detalle. Si podemos considerar la pureza de lo creado, lo grandioso de lo existente, y el poder con el que fue llamado a existencia todo de la nada, podremos ver Su poder. Y si todo lo creado fue hecho por medio del poder de Su Palabra (Gn 1:3), ¿por qué entonces no considerar con mayor valor la Biblia que tiene ese mismo poder y está llena de la misma sabiduría, bondad, justicia y santidad de Dios?

Jesús trajo sabiduría de lo alto para enseñarnos

No hay respuesta que Jesús no sepa, no hay tema que no conozca sabiamente la mejor respuesta. Bienaventurados seremos cada día que pasemos ante Su Palabra escuchándolo, y seguros podemos estar que, como Dios Soberano y Sabio, está sentado en el trono eterno obrando con juicio y justicia, y ante ello nuestra alma puede reposar tranquila.

¿Por qué no decide mas bien perder?

Si tiene algún problema es mejor entregarlo en manos de Dios que buscar justicia, al hacerlo estamos manifestando el carácter perdonador de Dios. ¡Es mejor perder lo ya perdido que ganar mayor dolor!

“Cautivo” de Su Palabra

La Palabra de Dios transforma el pensamiento y el comportamiento del ser humano. Si nuestra conciencia estuviera cautiva por la Palabra de Dios, otro sería nuestro caminar.

Hablando a través de la herida

Nunca hable a través de las heridas, porque puede herir a alguien; hable solo cuando haya sanado, entonces podrá restaurar y sanar a otros.

Principios para el Líder V – SABER ESCUCHAR

Un buen líder escuchará atentamente las peticiones y comentarios, buscará ayuda de Dios y de otros para hallar la mejor solución.