¿Por qué la ira me hace pecar?

El mayor riesgo que la ira representa es que nos desvía del propósito de darle la gloria a Dios y hace que otros pierdan su deseo de seguir a Cristo porque nos ven igual o peor de enfadados que aquellos que no son creyentes; afecta nuestra relación con Dios y limita la obra del Espíritu Santo en nosotros…

Verdades sobre la ira de Dios

A muchas personas les cuesta aceptar la ira de Dios porque prefieren verlo como un ser amoroso y misericordioso. Pero olvidan que su ira es resultado de su amor, así como de su santidad y justicia. Ella nunca es pecaminosa, sino buena, pues representa su odio y oposición constante ante toda clase de maldad (Muñoz, 2020).

La Biblia es muy clara en cuanto a la ira de Dios. Por ejemplo…

Seguridad para las Madres

Una de las emociones que más nos aqueja es el miedo. Fácilmente nos sentimos inseguros y creemos que muy poco es digno de nuestra confianza, por eso le tememos a tantas personas, cosas o situaciones.

El libro de Génesis nos narra la historia de Agar, una esclava que fue rechazada, abandonada con su hijo en medio del desierto, y que tuvo que enfrentar el peor temor para una madre: la muerte de su hijo.

¡Ay de mí, porque he visto a Dios!

Es que cuando consideramos la santidad de Dios, la respuesta natural, la consecuencia normal que debiera producir eso en nosotros, es una conciencia de pecado que nos inunde y nos haga sentir tal nivel de terror que tengamos la obligación de confesarlo y arrepentirnos delante del Santo.

Dios es único

Nuestra idea de Dios dista mucho de la verdad, algunos creen que Dios es como un anciano bonachón, qué pasa por alto todo lo injusto y al que se le puede menospreciar y rechazar cada vez que se quiere; no, el hecho de que Su amor y misericordia sean tan grandes no significa que su santidad y justicia sean eliminadas.

¡La vida con Dios es una fiesta!

Siéntete el más favorecido y adora a Dios, porque Él está volcado totalmente hacia ti, y se asegurará de que cumplas Su voluntad, que por cierto es buena, agradable y perfecta (Ro. 12.2).

Nuestras vidas necesitan ser pastoreadas

El descanso, la paz y la fortaleza están totalmente relacionadas con la guía y dirección que Dios, nuestro Pastor, le dé a nuestras vidas. Una oveja no puede ser pastoreada lejos de su pastor y no puede hallar los beneficios del cuidado siendo rebelde y alejándose de él.

Un Padre protector y sustentador

Así como Dios protegió a su Hijo del mal que otros querían causarle, Dios también nos protege a nosotros del mal que pueda llegar a nuestras vidas, algunas veces somos testigos de la forma en la que nos protege y otras veces no nos damos cuenta, pero siempre está cuidándonos.