“El que espera desespera”

Lo hermoso de la espera es que, cuando llega el tiempo, y Dios lo considera apropiado, entonces el cumplimiento de ese deseo llena nuestras vidas de gran gozo: “Pero árbol de vida es el deseo cumplido”. Por ello, debemos trabajar con Dios mientras esperamos, escuchemos Su guía, confiemos en Su Palabra, y si Él lo desea, entonces aprendamos a esperar, porque cuando el tiempo se dé, la recompensa de esperar es grandiosa.

Palabras salvavidas

Los Apóstoles de Jesús también tuvieron un momento en el que se hallaron luchando contra la corriente en medio de una tormenta y se sintieron morir. Pero ese evento estaba planeado para que conocieran de Jesús una faceta que confirmaría su fe en Él y les daría la fuerza que necesitarían para seguir yendo “contra la corriente” a lo largo de su ministerio y vida cristiana…

¿Puedo sufrir mientras obedezco a Dios?

¿Será que los hijos de Dios pueden hallarse en medio de “tormentas” por obedecer su voluntad? Esta es una pregunta común que nos hacemos, y más cuando pasamos por situaciones difíciles y estamos intentando discernir la razón por la cual nos hallamos en ellas…

Preguntas para después de la tempestad

¿Sabías que el peor momento para tomar decisiones o sacar conclusiones sobre algún tema es cuando se está en medio de una crisis? Jesús sabía eso y los apóstoles lo aprendieron con la tempestad que enfrentaron, de ahí que Marcos nos hable de las preguntas que surgieron luego de esa experiencia vital de los Apóstoles en…

Lecciones que dejan las tempestades

Me imagino ese momento de tempestad con el cielo nublado, un viento muy frío rozando la piel de los Apóstoles, el mar moviéndose violentamente, echando cada vez más agua dentro de la barca, y estos hombres mirándose uno al otro, con el presentimiento de lo peor, sorprendidos por ese ataque feroz de la naturaleza, que sabían que no estaban preparados para contener…

La dureza produce “torpeza” espiritual

Todos tenemos la capacidad de transformar nuestro endurecido corazón en uno sensible (Ef. 1:3). Necesitamos pedir a Dios que vaya cambiándonos en la medida que exponemos nuestro ser a la Biblia con deseo pronto, hasta poder ser muy sensibles a Él, Su obra y voluntad.

¿Tiene Él cuidado de mí?

Muchas veces esas mismas “tormentas” son lecciones que Dios permite para que aprendamos a transformar nuestro conocimiento en una convicción. Es a través de las experiencias en donde desarrollamos la fe.

Vino trayendo Su paz

Solo nuestra fe en la obra y sacrificio de Jesús por nuestro pecado nos brinda esa paz. Judicialmente, al morir el Señor por nosotros, paga por nuestra maldad, y al aceptar ese hecho con fe, Dios nos justifica perdonándonos de nuestros pecados, nos declara justos, y eso trae la paz más grande que el hombre puede anhelar: La paz con Dios (Ro 5:1).