Enfrentando el desprecio

Cuando Dios está por hacer algo grande, siempre usa ejemplos significativos para mostrar Su gloria en medio del hombre. Él estaba por reconstruir Su amada Jerusalén, y esto sería notorio entre todos, pero en especial, en medio de los pueblos enemigos. Dios estaba por hacer algo grande.

Lo que debemos esperar (VI)

La advertencia de “mirad, velad y orar” es muy importantes para que nos preparemos a Su encuentro. El tener presente que Cristo puede venir en cualquier momento nos ayuda a vivir en temor y santidad.

Lo que debemos esperar (V)

Mientras miramos atentos a los acontecimientos, sigamos esperando Su venida como las “vírgenes prudentes” que ansiosas, esperan la venida de su Señor (Mt. 25:1-13). Recordemos que todo lo que existe a nuestro alrededor será consumido, y que todas las promesas que Dios nos ha dado en Su Palabra se cumplirán tal cual Él nos lo ha dicho (2 Co. 1:20).

Lo que debemos esperar (II)

Hoy en día muchos han sufrido persecución y rechazo de las personas. Hay países que, gobernados por una religión falsa, rechazan cualquier posibilidad de predicación bíblica. En muchos de esos países las personas sufren encarcelamiento, torturas, y hasta la muerte.

Lo que debemos esperar (I)

Como creyentes, debemos mirar los acontecimientos y estar atentos. Esto no afectará a la Iglesia, al grupo de creyentes, pues antes de ello vendrá el arrebatamiento y la resurrección de los santos de la Iglesia (1 Ts. 4:13-18). Pero mientras vemos los problemas pasar, podemos estar seguros que algo está pronto a venir, y para ello debemos estar preparados, mientras predicamos de Cristo al mundo.

La certeza de Su Palabra

Estos dos versículos nos enseñan que la obediencia es importante, que debemos mantener el enfoque en lo eterno, y que lo temporal y vano pasará sin mucho valor irremediablemente. Lecciones prácticas que son válidas para nuestros días.

Advertencia en contra de los maestros

La enseñanza de la Palabra de Dios es un privilegio que pocos tienen, pero tiene una responsabilidad muy grande. El uso inapropiado del conocimiento de la verdad puede traer juicio delante de Dios (Mr. 12:40; Stg. 3:1).

Reconociendo Su autoridad

El hombre que rechaza la autoridad de Dios en su vida siempre cuestionará Su voluntad. Le cuesta al hombre rebelde aceptar lo que Dios hace o dice en Su Palabra. Por nuestra naturaleza pecaminosa, muchos tenemos una actitud rebelde ante Dios.