Hablemos de amor…

Debemos preocuparnos porque nuestro amor más profundo sea para Dios, porque sí es así, continuamente estaremos motivados a obedecerle y agradarle, el Apóstol Pablo sentía ese amor y por eso dice que el amor de Dios lo hacia sentir obligado, movido, apremiado, constreñido a hacer Su voluntad…

¿Qué hacer cuando no sé que hacer?

Lo bueno del cambio, es la inseguridad que nos produce. Si… yo se que eso parece ilógico y sin sentido, pero es verdad, porque entre más inseguros nos sentimos, más dependencia y necesidad de Dios tenemos, lo que nos lleva a acercarnos humildemente a Él y aceptar su voluntad.

De hecho Dios es quien produce “el cambio”, y lo hace porque es una herramienta Divina para moldear nuestro carácter, conformarnos a la imagen de su Hijo y cumplir su voluntad en nosotros. Como alguien dijo: Dios te ama tanto, que no dejará que sigas siendo igual.

Siguiendo la guía de Dios

Nuestras vidas serán grandemente bendecidas y prosperadas si aprendemos de este principio vital en la vida de Nehemías. Su relación, dependencia y obediencia le llevó a tener éxito en todo lo que emprendía, y nuestras vidas también serán beneficiadas de estas características de este piadoso líder.

Fortaleciéndonos en la disciplina

¿Qué medidas podría tomar de forma firme para mantenerme alejado de actividades o personas que pueden alejarme de Dios y arrastrarme nuevamente a una vida destructiva? ¿Con qué firmeza aprendemos a mantener hábitos o disciplinas que nos ayuden a estar firmes en el Señor?

El justo y los pecadores – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (I)

“Jehová conoce el camino de los justos”, por lo tanto, debemos analizar nuestro caminar y ver si nuestros pasos son de pecado o de justicia; aún tenemos tiempo para arrepentirnos y apartarnos si no seguimos los caminos de Dios, y enrumbarnos en la senda que trae vida plena.

“El hombre propone, mas Dios dispone”

¿Qué fue lo que solicitó un día y las cosas no se dieron como planeaba, pero que Dios lo encaminó para bendición? Recordemos, nosotros podemos proponer, pero debemos aprender a confiar en la voluntad de Dios y descansar en Su amor y sabiduría.

Principios para el Líder I – RESPONSABILIDAD

Todos somos responsables de nuestros actos, sean por influencia de otros o no, somos nosotros quienes responderemos ante el Altísimo.

¿Qué es lo que está escrito?

Si la Biblia estuviera en nuestras vidas, Ella de por sí nos ayudaría a tomar la dirección adecuada y pronta.