¡Hay que esforzarnos!

La obediencia requiere de esfuerzo porque necesitamos estirar nuestra voluntad hacia la voluntad de Dios, o de recortar o limitar nuestra voluntad al pecado. Si bien nosotros solos no podemos, dependemos del Espíritu Santo para poder vencer a la carne, somos nosotros quienes necesitamos dar ese esfuerzo voluntario de querer permanecer dentro de la voluntad de Dios para no desobedecer. Es una lucha intensa entre mi naturaleza pecaminosa y la voluntad del Señor.

Bien hecho, ahora, sigue así

El deseo de Dios es que cada uno de nosotros conquistemos batallas diarias en nuestra vida. Cada día enfrentamos retos, dificultades, tentaciones, etc.; y el Señor quiere que cada día lo busquemos, le sigamos, le obedezcamos, y demos nuestra vida en servicio a Su Nombre; y cuando hacemos eso todo el tiempo entonces entramos en la lista de aquellos que sí viven en victoria.

La conquista requiere esfuerzo

No menospreciemos las dificultades, antes valorémosla, y veamos que todo tiene un propósito, y mientras vamos creciendo, alcancemos el potencial de nuestra vida junto a Dios, y veremos que creceremos dentro de la buena voluntad de Dios.

Una conquista más de la fe

La fe requiere confianza y acción para que active las promesas de Dios. Si bien la fe es generadora de esperanza, llevándonos a confiar en que podemos obtener muchas cosas prometidas por Dios, esta fe en sí sola no obtendrá lo esperado sin la toma de decisiones o acciones en favor de ello.

Tres lecciones para un padre

Que interesante la respuesta de José ante las ordenes de Dios, porque en todas ellas, apenas despertó del sueño se dispuso a obedecer, él no se quedó esperando, organizando sus cosas, situaciones familiares, o negocios, no. Él obedeció instantáneamente…

¿Eres un padre indeciso?

Ser papá no es una labor fácil y necesitamos depender del poder del Espíritu de Dios para hacerlo.
Pensando en esto, José el esposo de María, es un gran ejemplo de lo que Dios espera que hagamos como padres…

Un premio a la fe

¿Cómo está su fe hoy? ¿Cuánta confianza hay en Dios? ¿Cree usted que Él es capaz de cumplir Sus promesas? ¿Es usted capaz de seguirle a Dios a pesar de lo que enfrenta por delante? En la medida de cómo respondemos a estas interrogantes y seguimos en Dios confiados, sabremos si nuestra fe es bíblica o no, y actuaremos en función de esa confianza.

Aún hay espacio que conquistar

Si usted y yo queremos crecer hasta nuestro máximo potencial, necesitamos trabajar en identificar qué áreas están en nuestra vida sin ser conquistadas, o posiblemente Dios nos esté brindando oportunidades para expandirnos. Si somos sabios y diligentes, veremos que siempre hay que seguir trabajando, y si ponemos manos a la obra, llegaremos a expandir “nuestro territorio” con la ayuda de Dios.