Ancla para el alma

La salvación del hombre halla su certeza en lo que Dios dice, y en Su compromiso de hacerlo. Para que usted pueda asegurarse de ello debe mirar la obra redentora de Cristo por su pecado, y por medio de la fe, creer en Él como su Salvador.

¿A quién escoge usted?

El llamado de Josué es válido hoy: “Y si mal os parece servir a Jehová, escogeos hoy a quién sirváis…” (Jos 24:15). Para servir a Dios con todo nuestro ser, el consejo dado a Israel es muy útil también para nosotros: “Quitad, pues, ahora los dioses ajenos que están entre vosotros, e inclinad vuestro corazón a Jehová Dios de Israel.” (Jos 24:23)

Inclinándonos a Su voluntad (VIDA DE ORACIÓN VII)

“Hágase tu voluntad” no es una frase que el Señor Jesús nos dio solamente como patrón para nuestra oración, sino que, con su muerte, ejemplo de cómo vivirlo nos dejó.

¿Ha considerado las misericordias de Dios?

Las infinitas misericordias de Dios manifestadas en Cristo y Su obra redentora son dignas de nuestra sincera adoración.

¿Desperdicio? no, ¡buena obra!

¿Qué podría dar usted hoy que pareciera un derroche?

No es la cantidad, es el valor

«No es el monto de la ofrenda lo que más importa, sino el corazón (actitud, propósito) del dador» (Hendriksen, W.)

¡Hazme bien!

Salmos 119:17-20 “Haz bien a tu siervo; que viva, Y guarde tu palabra. Abre mis ojos, y miraré Las maravillas de tu ley. Forastero soy yo en la tierra; No encubras de mí tus mandamientos. Quebrantada está mi alma de desear Tus juicios en todo tiempo.”   «Cierta niñita fue a visitar a su tía,Sigue leyendo “¡Hazme bien!”

Ponga su corazón junto a su boca

Ponga su corazón junto a su boca.   Isaías 29:13 “Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado.”Sigue leyendo “Ponga su corazón junto a su boca”