Confiando en Su tiempo

Dependa de Dios antes de actuar, mire si es tiempo de hacer algo, o si debe esperar. Confiar en Dios requiere muchas veces ser paciente, y sentarse en otras (Sal. 46:10); pero nada será tardío, todo encajará apropiadamente.

Clamando restauración

Para iniciar todo proceso de restauración debemos recordar que nada podemos hacer por nosotros mismos. Tengamos presente que somos limitados en sabiduría y poder, pero que Dios sabe lo mejor y Él puede todo. Ahí estaba la clave del éxito de la empresa que llevaría a cabo Nehemías.

Ante la adversidad, orar

Jesús estaba enfrentando una prueba muy difícil y le pidió a Dios que le ayudara a cumplir con Su voluntad; pero cuando la persecución vino en contra de los discípulos, ellos huyeron y uno le negó.

¡También hay que perdonar!

Podemos concluir que la oración no solo debe estar formada con un corazón creyente, sino, con uno santo también. Como diría un comentarista: «El acto de perdonar es una decisión que viene como el deseo de cumplir la voluntad de Dios»

Oremos para celebrar

La Biblia no nos dice que fue lo que oró el Señor, pero es evidente que para Jesús tenía este ejercicio espiritual era muy importante. Podríamos conjeturar que dio gracias, o alabó al Padre, talvez pidió que lo sucedido deje fruto en la vida de todos los asistentes, o quizá, buscó dirección para saber que seguir haciendo, o todo ello junto; no lo sabemos, pero era claro que Jesús necesitaba orar.

Omnipresencia y omnisciencia de Dios – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XXVIII)

David compara su vida, desde el mismo nacimiento hasta los pensamientos y actos de cada día, y los analiza ante la grandeza de Dios, y afirma con toda verdad que Dios sabía todo, absolutamente todo de él (v. 1-4).

Dios, el único refugio – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XXI)

Cuando David buscaba paz, la buscaba en Dios; y junto a Él, se “acallaba” su alma (v. 1). Este canto está lleno de confianza y esperanza. El Señor es nuestro salvador y nuestra roca, en Quien debe estar puesta toda nuestra esperanza. Derramemos confiados ante Él nuestro “corazón”, pues “Dios es nuestro refugio” (v. 8).

Oración de confianza – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XX)

¿Es normal que una persona tenga temor? ¿Un creyente puede tener temor o es una actitud incorrecta? ¿Qué es el temor y cómo combatirlo?