Efecto resultante

La Palabra de Dios nos dice que no se buscan simples “dádivas, sino… fruto que abunde en vuestra cuenta”. Lo que el creyente da es resultado de una fuerte y sana relación con Dios, algo que es considerado como parte de su participación en el reino, es de ello que Pablo se gozaba, pues veía que los creyentes en Filipos estaban madurando al participar en el reino a través de las ofrendas.

Nuestra necesidad de salvación

Jesucristo vino a SERVIR esa inmensa necesidad del hombre (Mr 10:45). Él vino a buscar lo que se había perdido (Lc 19:10); vino a pagar con Su sangre lo que el hombre había hecho con su pecado (1 Co 6:19, 20); vino a ofrecernos perdón (Mt 26:28); vino a regalarnos vida eterna (Jn 10:28).

Sentido de pertenencia

Cuando Pablo defiende su justificación por la fe, expresa que desea conocer más de su “Señor”; había llegado a desarrollar esa relación tan íntima que le otorgaba valor y seguridad. Jesucristo desea que todos tengamos esa misma relación, y nos invita a desarrollar una diaria relación personal de amor (Ap 3:20). Gocemos más de nuestra posición en Cristo, disfrutándolo en intimidad con nuestro “Señor”.

Aptitud y Actitud

Cuando se habla de la obra para el Señor, la aptitud y la actitud son características necesarias para desarrollar adecuadamente Su tarea. Uno puede estar capacitado para realizar un trabajo, pero si no tiene una motivación apropiada, no se lo lleva a cabo debidamente; al igual que si tiene el deseo, pero no está capacitado, tampoco lo hará como debe ser.

No más pagos

La palabra “perfectos” no habla de impecabilidad nuestra o de una perfección terrenal de quienes aceptan la salvación por fe en Jesús, esa palabra habla de una posición de justicia imputada o suministrada por la obra de Jesús (Ro 3:22; Gá 2:16; Fil 3:8, 9). Cristo, al pagar por nuestros pecados ha pagado toda deuda, entonces, ya no hay más pago, pues la obra del Señor fue completa cuando Él fue sacrificado en la cruz y su sangre derramada por nuestros pecados (He 10:5-14).

Jesús nacía con incomparables Nombres

La próxima vez que ore al Señor, use los diferentes nombres de Jesús para invocarle, y lo que hará será que estará adorándolo al mismo tiempo que lo invoca, ya que estará dando reconocimiento a lo que Sus nombres representan.

Naturalización o ciudadanía “espiritual”

2 Corintios 5:14-18, 21 “Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadieSigue leyendo “Naturalización o ciudadanía “espiritual””

“Biogénesis”

Jesucristo no solamente nos creó, sino que vino a la Tierra para salvar lo que se había perdido a causa del pecado, para rescatarnos y darnos vida eterna, pues la vida está en el Hijo de Dios (1 Jn 5:11, 20).