Gozosos, firmes y constantes

Con tan gran fundamento, nuestra confianza en el mensaje del evangelio nos llena de seguridad y gozo. Todos los que hemos oído y respondido favorablemente a este mensaje (v. 1, 2) tenemos anclada nuestra esperanza en Su Palabra (He 6:19).

Nuestra necesidad de salvación

Jesucristo vino a SERVIR esa inmensa necesidad del hombre (Mr 10:45). Él vino a buscar lo que se había perdido (Lc 19:10); vino a pagar con Su sangre lo que el hombre había hecho con su pecado (1 Co 6:19, 20); vino a ofrecernos perdón (Mt 26:28); vino a regalarnos vida eterna (Jn 10:28).

Panes sin levadura

Jesucristo fue lacerado, sus pies y manos clavadas, y luego fue crucificado. Su vida sin pecado representa el ‘Pan sin Levadura’. Si Jesús hubiera pecado no habría podido pagar por nuestros pecados. En Él, al no haber contaminación, pudo pagar por nuestros pecados, “el justo por los injustos, para llevarnos a Dios, siendo a la verdad muerto en la carne, pero vivificado en espíritu” (1 P 3:18).

En torno a Él

Las Escrituras nos enseñan, de principio a fin, que Jesucristo es Dios Encarnado, 100% Dios y 100% Hombre. Pablo expresa que, para la mente humana, esta verdad de Jesucristo Dios es un misterio que debe ser revelado espiritualmente, pero que está al alcance por medio de le fe en Jesús (2:3-5).

¿Qué es y por qué celebramos la Pascua?

La verdadera PASCUA tiene que ver con un hecho que inició años atrás en la tierra de Egipto, fue un evento que produjo la liberación de los israelitas, que eran esclavos, y trajo muerte como castigo a los primogénitos de toda familia egipcia.

¿Amor “fingido”?

Un amor sincero se expresa en la manera como comparto con el prójimo, en la magnitud de como pongo las otras personas primero antes que a mí mismo, en mi hospitalidad, bendiciendo y perdonando a quienes me hagan daño, gozando con quienes son bendecidos y llorando con aquellos que sufren (empatía). Es un amor humilde, que busca la unidad; busca la paz y no la venganza; que es generoso y obra siempre en pos de lo bueno.

Jesús trajo justificación y vida

Jesucristo tenía que nacer para cumplir la promesa hecha en Edén y así brindar justificación y vida eterna al hombre. Celebramos Su nacimiento, porque Su encarnación nos trajo perdón, justificación y vida eterna. La justificación y la vida eterna son un regalo que Dios otorga solamente a quién confía en Jesucristo como su Redentor (Ro 3:22-24).

Carta escrita por Dios

El Señor ha hecho uso sabio y poderoso de siervos que, con fidelidad, le han servido. Demos gloria y gracias a Dios por aquellos siervos fieles.