Crónica de una promesa: “Su venida”

Navidad es recordar parte de esa Promesa dada por Dios en el Edén. El nacimiento de Jesús es la una cara de la moneda, y su muerte en la Cruz la otra. Sin las dos no hay cumplimiento total. Gracias a Dios, esa promesa se cumplió.

Jesús trajo justificación y vida

Jesucristo tenía que nacer para cumplir la promesa hecha en Edén y así brindar justificación y vida eterna al hombre. Celebramos Su nacimiento, porque Su encarnación nos trajo perdón, justificación y vida eterna. La justificación y la vida eterna son un regalo que Dios otorga solamente a quién confía en Jesucristo como su Redentor (Ro 3:22-24).