Aunque no lo entienda, confíe

Confianza es lo que nos ayudará a seguir adelante. Talvez tengamos muchas interrogantes que no serán respondidas inmediatamente por parte de Dios, pero el saber que el Señor está en control nos ayudará a seguir con fe y esperanza que Dios está trabajando en nuestras vidas para algo mejor. Talvez muchos perderemos muchas cosas, pero todo ello lo sabe Dios, confianza es lo que necesitamos.

¿Hasta cuándo celebramos Navidad?

Celebremos y adoremos por el nacimiento de Cristo todos los días de nuestra vida, al mismo que recordamos y glorificamos a Cristo por Su muerte y resurrección. Recordemos que sin Su nacimiento no se hubiera podido dar Su muerte por nuestros pecados para salvarnos.

Crónica de una promesa: “Su llegada”

Recordar el nacimiento de Jesús, no tiene sentido sin recordar esta promesa de su nacimiento: Venir a Belén, morir en Calvario. Ahora que celebramos Navidad, recordemos el verdadero significado de esta fecha.

No más pagos

La palabra “perfectos” no habla de impecabilidad nuestra o de una perfección terrenal de quienes aceptan la salvación por fe en Jesús, esa palabra habla de una posición de justicia imputada o suministrada por la obra de Jesús (Ro 3:22; Gá 2:16; Fil 3:8, 9). Cristo, al pagar por nuestros pecados ha pagado toda deuda, entonces, ya no hay más pago, pues la obra del Señor fue completa cuando Él fue sacrificado en la cruz y su sangre derramada por nuestros pecados (He 10:5-14).

No es para que lo lleve solo

La invitación de Cristo es para que traigamos nuestra tarea de enfrentar al pecado y nos pongamos a manera de “yugo” con Él para que podamos trabajar juntos.

El cielo es nuestro “fortísimo consuelo”

Basando nuestra eternidad en la fe en Cristo podemos enfrentar lo que nos acontece como algo temporal, y es esa seguridad de algo bueno al final lo que nos trae un “fortísimo consuelo”, anclando nuestra alma de forma segura y firme (He 6:18, 19).

El Rey entre los inicuos

1. Camino al Gólgota fue ayudado a llevar su pesada cruz porque ya había perdido fuerzas por todo lo que había sufrido. Desde el momento que oró para pedir la ayuda de Dios, el desvelo de un juicio muy largo e injusto, los maltratos y vejámenes aquí y allá, a más de los azotes; todo esto había debilitado a Jesús.

Lo que debemos esperar (III)

Nuestra tarea como creyentes ahora es velar por el pueblo judío. Ellos, aunque en este momento no esté aceptando al Mesías, ellos llegarán a ver la verdad de las Escrituras, y en ese día su fe será demandada con la muerte en muchos casos. Nuestro deber es orar desde ahora por la redención de Israel, quienes serán atormentados como nunca se ha visto.