Un canto angustioso de salvación

Como Iglesia, sigamos trabajando en la obra misionera de alcanzar, no solamente a los musulmanes, sino a todos para Cristo.

Con el desafío viene el crecimiento

Los más grandes enemigos de la Cruz se convierten en los más fervientes mensajeros de Jesús; y mientras estos perversos enemigos son alcanzados por el mensaje de amor del Señor, esas mismas iglesias perseguidas se fortalecen y crecen. Dios, en su Soberanía y Poder, sigue obrando en, con, y para la iglesia.

Es resultado de Fe y Oración

Nosotros ahora no debemos intimidarnos ante nuestras limitaciones, sino, al contrario, motivarnos ante las tremendas posibilidades que tenemos con Dios para hablar a otros de Cristo. ¡Apropiémonos de estas verdades!

En una sola generación

Hable a los suyos, viaje a las ciudades cercanas, y si no puede viajar lejos, envíe a otros que puedan para que juntos sigamos presentando el mensaje de Jesucristo.

¡Y ellos lo están oyendo!

Sigamos trabajando juntos en la evangelización del mundo, pues muchos si lo “oirán”, y ¡lo están haciendo ya!

“Por el nombre del Señor Jesús”

El mejor motivador y gran ejemplo es Cristo, Su Nombre y Su sacrificio.