Con poder, por voluntad

Honremos al Creador con nuestras vidas y vivamos agradecidos porque en Su voluntad nos creó. No esperemos hasta llegar al cielo para adorarlo por Su poder y voluntad de crearnos, podemos hacerlo desde ahora, y cada día, hasta que estemos ante Su trono.

Nuestra necesidad de salvación

Jesucristo vino a SERVIR esa inmensa necesidad del hombre (Mr 10:45). Él vino a buscar lo que se había perdido (Lc 19:10); vino a pagar con Su sangre lo que el hombre había hecho con su pecado (1 Co 6:19, 20); vino a ofrecernos perdón (Mt 26:28); vino a regalarnos vida eterna (Jn 10:28).

Dios es nuestro amparo y fortaleza – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XIV)

Así como el pueblo de Jerusalén pudo estar tranquilo dentro de la ciudad ante el ataque asirio, nuestra vida debe estar tranquila recordando también que “Jehová de los ejércitos está con nosotros; nuestro refugio es el Dios de Jacob” (v. 11).

Jesús nacía con incomparables Nombres

La próxima vez que ore al Señor, use los diferentes nombres de Jesús para invocarle, y lo que hará será que estará adorándolo al mismo tiempo que lo invoca, ya que estará dando reconocimiento a lo que Sus nombres representan.

Jesús vino y fue rechazado

Si Cristo no hubiera nacido, no hubiera sido rechazado, no hubiera sido crucificado, no hubiera resucitado, no hubiera para el hombre salvación. Celebrar Su nacimiento, es celebrar y no rechazar, Su deidad y propósito con Su venida.

Jesús nació de forma singular

Para el Señor del universo no bastaba sólo con nacer, tenía que ser un nacimiento singular, como singular sería Su obra perfecta de redención.

¿Es la ciencia contraria a la Biblia?

Tanto para la evolución, como para la creación, se requiere de la FE para aceptar una de estas ideas. A diferencia de la evolución, la teoría de la creación tiene mucho más apoyo racional y científico para aceptar su veracidad. Pero por supuesto, el creacionismo tiene la Autoridad de la Biblia, que es corroborada por la ciencia en todos los demás aspectos, para demostrar esta veracidad.

No permita los “estorbos” (VIDA DE ORACIÓN XII)

Nuestras relaciones influyen directamente en nuestra relación con Dios, incluyendo nuestras oraciones. Nuestras relaciones “horizontales” afectan directamente nuestra relación “vertical” con el Señor, y viceversa; para nuestro bien o para nuestro mal.