El mentiroso y el ladrón

Los creyentes debemos entender este principio importante: Todo le pertenece al Señor, y una forma de honrarlo es administrando apropiadamente lo que nos ha dado; no hacerlo, es robar de lo que no es nuestro.

Jesús vino y fue rechazado

Si Cristo no hubiera nacido, no hubiera sido rechazado, no hubiera sido crucificado, no hubiera resucitado, no hubiera para el hombre salvación. Celebrar Su nacimiento, es celebrar y no rechazar, Su deidad y propósito con Su venida.