¿Cómo puedo ser fructífero?

Depende de nuestra vida y de dónde se encuentra nuestro corazón para permitir que la Palabra de Dios produzca fruto. Si nuestro corazón está duro como el camino, sin suficiente terreno fértil como las piedras, o con muchos “espinos”, nunca dará el fruto adecuado. Debemos prepararnos y enfocarnos a dejar que la Biblia nos transforme y produzca los cambios (frutos) que necesitamos.

Efecto resultante

La Palabra de Dios nos dice que no se buscan simples “dádivas, sino… fruto que abunde en vuestra cuenta”. Lo que el creyente da es resultado de una fuerte y sana relación con Dios, algo que es considerado como parte de su participación en el reino, es de ello que Pablo se gozaba, pues veía que los creyentes en Filipos estaban madurando al participar en el reino a través de las ofrendas.

¿Qué es lo que le depara el futuro?

Lo que le depara el futuro es obviamente resultado de una vida de obediencia o no.

¿Aún habrá tiempo para ver sus frutos? (“AUN” III)

Recordemos, el día vendrá donde ya no habrá más trabajo del “viñador”, entonces, si no ve “frutos”, seremos “cortados” eternamente.

En la perseverancia hay fruto

Dios quiere que llevemos fruto, pero perseverantemente; o sea, constantemente, haciendo uso de la paciencia aún a pesar de los sufrimientos.

Efecto “Invernadero”

Para vivir bajo el ‘invernadero’ de las bendiciones de Dios debemos vivir justamente confiando en Él en todo momento.

Trabajando para cosechar | VIDA CRISTIANA

2 Timoteo 2:6 “El labrador, para participar de los frutos, DEBE TRABAJAR PRIMERO.”   Un proyecto se presentó en la iglesia: Se necesitaba hacer unos cambios en un pequeño jardín que se hallaba en la parte frontal del edificio. Este jardín había sido descuidado por un tiempo, lo que permitió que las malezas y lasSigue leyendo “Trabajando para cosechar | VIDA CRISTIANA”