Entre la llamada de acción y la obediencia

¿Cómo responde usted ante los mensajes que escucha en la Iglesia, o de los versículos que lee en sus devocionales o lecturas bíblicas? ¿Cuando escucha una promesa de parte de Dios o entiende que Él le está pidiendo hacer algo, con qué prontitud usted responde a ese llamado divino a actuar?

Esfuerzo y valor para obedecer

Nuestra vida solamente será prosperada cuando seguimos a Dios en obediencia, y para eso necesitamos ser firmes en obedecer y no temer cuando esa obediencia parecería contraria a lo que nosotros o el mundo consideremos bueno hacer. La victoria solamente se la obtiene con Dios y Su guía, y sin Él nada nos saldrá bien.

Siguiendo la guía de Dios

Nuestras vidas serán grandemente bendecidas y prosperadas si aprendemos de este principio vital en la vida de Nehemías. Su relación, dependencia y obediencia le llevó a tener éxito en todo lo que emprendía, y nuestras vidas también serán beneficiadas de estas características de este piadoso líder.

El camino de los malos – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (X)

No siempre la vida parecerá justa, y aparentará ser más injusta cuando los buenos sufren y los malos gozan. Es ahí donde nuestra mente puede traicionarnos y mirar con envidia el perverso caminar de los injustos, o contemplar con reproche la falta de nuestro bienestar.

Acción de gracias por la victoria – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (III)

¿Qué le está afectando este momento? ¿Qué tan cerca cree usted que está su derrota? Si usted está esperando en Dios, no pierda su esperanza, confíe en Él, ore y espere, siga obedeciendo y confíe en Su Palabra (Sal 18:20-23, 30), que Dios llegará pronto rescatarle “de las muchas aguas” o de “poderoso enemigo” (Sal 18:16, 17).

Oración de confianza en Dios – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (II)

La presencia de Dios y nuestra confianza que Él vela por nuestra vida y nos escucha en medio de la angustia es lo que llena nuestra vida de verdadero y profundo gozo (Sal 4:7); el Señor es Quien nos traerá luz de justicia (Sal 4:6), y esa esperanza nos permitirá acostarnos y dormir en paz, pues Su Persona nos hace “vivir confiado” (Sal 4:8).

El justo y los pecadores – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (I)

“Jehová conoce el camino de los justos”, por lo tanto, debemos analizar nuestro caminar y ver si nuestros pasos son de pecado o de justicia; aún tenemos tiempo para arrepentirnos y apartarnos si no seguimos los caminos de Dios, y enrumbarnos en la senda que trae vida plena.