Dios, el único refugio – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XXI)

Cuando David buscaba paz, la buscaba en Dios; y junto a Él, se “acallaba” su alma (v. 1). Este canto está lleno de confianza y esperanza. El Señor es nuestro salvador y nuestra roca, en Quien debe estar puesta toda nuestra esperanza. Derramemos confiados ante Él nuestro “corazón”, pues “Dios es nuestro refugio” (v. 8).

Oración de confianza – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XX)

¿Es normal que una persona tenga temor? ¿Un creyente puede tener temor o es una actitud incorrecta? ¿Qué es el temor y cómo combatirlo?

Mi alma tiene sed de Dios – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (XII)

Así como el ciervo busca agua para calmar su sed (v. 1), nuestra mejor decisión en medio de esos desiertos de la vida será buscar a Dios, quien, como en la Peña de Horeb (Éx 17:1-7), puede sacar agua de la roca para bendecirnos, y refrescar nuestro abatido corazón.

Acción de gracias por la victoria – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (III)

¿Qué le está afectando este momento? ¿Qué tan cerca cree usted que está su derrota? Si usted está esperando en Dios, no pierda su esperanza, confíe en Él, ore y espere, siga obedeciendo y confíe en Su Palabra (Sal 18:20-23, 30), que Dios llegará pronto rescatarle “de las muchas aguas” o de “poderoso enemigo” (Sal 18:16, 17).

Oración de confianza en Dios – “TAÑENDO CUERDAS” AL SEÑOR (II)

La presencia de Dios y nuestra confianza que Él vela por nuestra vida y nos escucha en medio de la angustia es lo que llena nuestra vida de verdadero y profundo gozo (Sal 4:7); el Señor es Quien nos traerá luz de justicia (Sal 4:6), y esa esperanza nos permitirá acostarnos y dormir en paz, pues Su Persona nos hace “vivir confiado” (Sal 4:8).

“Ore por su pastor”

Muchos de nosotros no conocemos plenamente todo lo que un siervo fiel sufre por servir a Dios, pero si debemos recordar que ellos batallan diariamente en contra de sus pecados, frustraciones y sufrimientos para cuidar y alimentar del rebaño del Señor.

Consideraciones iniciales

Cuando inicia una nueva etapa en la vida cada uno nos detenemos a meditar en todo lo que nos viene por delante, y aunque cada año nuevo llega cada 365 días, siempre su llegada nos presenta una nueva oportunidad para iniciar algo que no hemos hecho nunca, retomar algo que no completamos, o decidimos hacer unos cambio positivos o superiores a lo ya vivido. Que bueno que hay un nuevo inicio, pues nos da una oportunidad de hacer consideraciones especiales al inicio.

El privilegio de interceder (VIDA DE ORACIÓN IV)

El motivo más poderoso, y por el cual nunca debemos dejar de pedir, es por el bienestar espiritual de otros. Está bien orar por otras cosas, pero debemos reubicar prioridades para interceder sabiamente, pues tendrá significado eterno.