“Dime con quién andas…”

La conducta colectiva de un grupo de personas, y, por ende, de cada uno de sus integrantes, está marcada por la constante convivencia de ese grupo. Sea para bien o para mal, el comportamiento de ese grupo se forja por el mismo interés o fin por el que se agrupan.

¿Cómo conseguir una mejor relación con Dios?

En forma general, esa “comunión íntima” se la consigue con la obediencia a Dios. La relación de amor que manifestamos cuando le obedecemos es lo que nos lleva a una comunión más cercana con nuestro Padre amoroso y Su Hijo Jesucristo (Jn. 14:15-23).

Dios sabe lo que hace

Lo más difícil en una relación es cuando mis planes o los planes que hicimos en pareja se desmoronan. Creemos que ahora nada tiene sentido y que todo ha llegado a su fin. Es ahí cuando la única solución es confiar en Dios y en lo que él hace.

Aprende de tu pareja

Cuando estamos en un noviazgo o en una relación con otra persona queremos mostrarle lo mejor de nosotros y ocultamos nuestros puntos débiles o las áreas con las que batallamos, esto nos lleva a ocultar lo malo en mí y a mostrar solo lo bueno a la otra persona.

Confia en la voluntad de Dios

Como jóvenes nos encontramos bombardeados de muchos patrones de que debemos seguir, es decir, nuestra forma de vestir, de hablar, pensar y expresarnos. Cuando vemos lo que la Biblia nos dice acerca de esto, es algo impresionante que nos llama a no dejarnos moldear por el mundo, no debemos seguir los patrones que el mundo impone

Involucra a Dios en tu relación

Desde el primer episodio hablamos de la importancia de pedir a Dios por esa persona especial que Él tiene para ti. Partiendo desde ahí vemos que Dios debe estar presente en tu vida para que Él te guie por el mejor camino y hacia la persona que Dios ya preparó para ti.

Cultiva una buena amistad

Compara el tiempo de la amistad como una planta que debes cuidarla para que crezca bien, así mismo es la amistad, cuando pasas tiempo con esa persona, dejando de lado el romanticismo, vas a cultivar una amistad firme que sostenga la relación.

Con corazón temeroso

Lo que somos externamente es lo que somos internamente. Predispongamos nuestra vida a honrar y amar a Dios, busquemos vivir para Él, y pidámosle que nos ayude en ese cambio. Nuestra vida será hermosa en la manera como somos cambiados, y eso será evidente ante los demás. Si hay pocas cosas que realmente impresionan de buena manera a los demás es un carácter tierno y temeroso ante Dios.