¡Cuidado soberbio, viene tu caída!

El sabio llega a conocer la vida desde la perspectiva divina, y solamente a aquellos humildes de corazón les es dada la sabiduría. Pero esa misma persona puede volverse altiva después de adquirir conocimiento, cuando deja que ese conocimiento llene su mente de vanidad y jactancia por haber alcanzado esa sabiduría.

¿Ante quién y/o por qué me alabo?

La vanidad es un enemigo silencioso, que llega a afectar terriblemente la correcta perspectiva de las personas. Este pensamiento, que nace del pecado del orgullo, lleva a las personas afectadas a considerar todo de una manera insustancial, fundando valores en una simple ostentación sin fundamento. Puede cegar el entendimiento y llevarle a vivir un estatus irreal basado en apariencias y obstaculizando la debida apreciación de cada persona o cosa.

Amor, definido en acciones (Parte IV) | MATRIMONIO y HOGAR

1 Corintios 13:4 “EL AMOR es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor NO ES JACTANCIOSO, NO SE ENVANECE.”  El amor NO ES JACTANCIOSO: «Un joven predicador se puso de pie en una conferencia en Tennessee y dijo: “Yo quiero que sepan que yo NO soy un ministro entrenado. Yo soy unSigue leyendo “Amor, definido en acciones (Parte IV) | MATRIMONIO y HOGAR”