¿Hasta cuándo rechazas la sabiduría?

Si queremos vivir “confiadamente… tranquilo, y sin temor del mal” (v. 33), entonces debemos rechazar ser simples, burladores o necios, y buscar a Dios para que nos imparta de Su sabiduría dispersa por toda Su Palabra. Comenzando con el temor reverente a Él, y alimentándonos todo el tiempo de la Biblia, podemos recibir conocimiento sabio que transformará nuestra vida y nos llevará a la verdadera prosperidad. ¡Escuchemos hoy su voz, la sabiduría nos está llamando!