Vida Cristiana

Ya es hora de decir: ¡NO! | VIDA CRISTIANA

Génesis 4.7

Génesis 4:3-8

Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró Jehová con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya. Y se ensañó Caín en gran manera, y decayó su semblante. Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has ensañado, y por qué ha decaído tu semblante? Si bien hicieres, ¿no serás enaltecido? y si no hicieres bien, el pecado está a la puerta; con todo esto, a ti será su deseo, y tú te enseñorearás de él. Y dijo Caín a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel, y lo mató.”

 

Caín estaba celoso por causa del rechazo que recibió su sacrificio por parte de Dios. Abel, su hermano, había presentado una ofrenda agradable puesto que había traído lo mejor de sus ovejas. Caín por su parte no presentaba un sacrificio de sangre, tampoco consideró su condición de separación ante Dios a causa del pecado que ya moraba en ambos después de que sus padres pecaran (Génesis 3:1-6). Caín no consideraba necesario ofrecer a Dios lo que demandaba.

Dios, a pesar de que Caín había fallado, le ofrece una oportunidad de que se llegue a arrepentir para Él ofrecerle el perdón. Y no solo le ofrece perdón, sino que le expresa que si no se arrepiente, el pecado que está “a la puerta”, lo afectará por el resto de su vida. Le brinda una oportunidad de ayudarle con él.

Tristemente Abel rechaza el ofrecimiento que Dios le brinda y decide matar a su hermano. Permitió que ese pecado que lo acechaba llegara a tomar control matando a Abel.

Para el creyente el pecado actúa de la misma manera. Tenemos la oportunidad de apartarnos de él o de sucumbir ante su presencia. Dios, por medio del Espíritu Santo nos otorga el poder para alejarnos de este enemigo silencioso que nos quiere atar. El pecado puede llegar a actuar de tal manera que toma control de nosotros llevándonos a la esclavitud, quitándonos la voluntad y el control de nuestras vidas (Romanos 6:12).

Cuando uno ha permitido que el pecado entre en nuestras vidas y no nos arrepentimos hemos permitido que el pecado se enseñoree sobre nosotros. Se convierte en nuestro amo, y nuestra voluntad está doblegada a él. Pero si queremos arrepentirnos y buscamos el perdón Dios nos ayudará a salir de esa esclavitud porque ya no estamos bajo la ley del pecado, “sino bajo la gracia” en Cristo (Romanos 6:14).

No hay pecado tan fuerte que no pueda ser controlado ni tentación que no pueda ser evitada. Lo que se necesita es tener la voluntad de querer agradar a Dios, y Él nos capacitará y ayudará a vencer el pecado (1 Corintios 10:13).

En el día de hoy: ¿Cuál es ese pecado que se está enseñoreando en su vida? ¿Cuál es esa tentación que lo está acechando? Caín decidió darle cabida al pecado, y espero que usted y yo no lo hagamos. Con el poder del Espíritu Santo podemos vencer ese pecado, esa es la promesa de Dios a los creyentes. ¿Lo acepta?

 

«Dios, ayúdame a ver el pecado que está ante mí y dame la fuerza para no pecar contra Ti»

 

1 Corintios 10:13

“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar.”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s