2017

La fe y amor de una madre

Proverbios 31.31 Anexo

Éxodo 2:1-3, 7-10

“Un varón de la familia de Leví fue y tomó por mujer a una hija de Leví, la que concibió, y dio a luz un hijo; y viéndole que era hermoso, le tuvo escondido tres meses. Pero no pudiendo ocultarle más tiempo, tomó una arquilla de juncos y la calafateó con asfalto y brea, y colocó en ella al niño y lo puso en un carrizal a la orilla del río. […] Entonces su hermana dijo a la hija de Faraón: ¿Iré a llamarte una nodriza de las hebreas, para que te críe este niño? Y la hija de Faraón respondió: Ve. Entonces fue la doncella, y llamó a la madre del niño, a la cual dijo la hija de Faraón: Lleva a este niño y críamelo, y yo te lo pagaré. Y la mujer tomó al niño y lo crió. Y cuando el niño creció, ella lo trajo a la hija de Faraón, la cual lo prohijó, y le puso por nombre Moisés, diciendo: Porque de las aguas lo saqué.”

 

Una madre siempre se caracterizará por su dedicación, abnegación, amor y cuidado. Su amor la llevará a dar su vida por el cuidado de sus hijos. Pueden sufrirlo todo, pueden perderlo todo, pueden pagarlo todo; y a veces todo es poco por el bien de sus hijos.

La madre de Moisés había concebido su tercer hijo; Aaron y María ya habían nacido cuando el Faraón decidió eliminar a cada hijo varón que naciera de las mujeres israelitas (Ex 1:16-22). Fue tal el crecimiento de la población de Israel que el gobernante había resuelto de una manera u otra eliminar este crecimiento tan rápido.

Para las mujeres de Israel no había solución, habían encontrado en las parteras egipcias gracia para que ellas no cumplieran con la orden del Faraón de matar a los niños el mismo momento de nacer (Ex 1:15-17); ahora buscarían de casa en casa a todo niño nacido para echarlo al río. Pero la madre de Moisés había decidido hacer todo lo posible por salvar la vida de su hijo, y por tres meses lo escondió (Ex 2:2), aun temiendo el ir en contra del decreto de Faraón.

Proverbios 31.31 Color

Al no encontrar otra opción, la madre decide preparar una cesta de junco, la recubre de asfalto y la coloca en el río a la hora en la que la hija del Faraón había decidido tomar un baño. Fue su fe lo que la ayudó a cumplir con los planes que Dios tenía para su hijo Moisés (He 11:23).

Estuvo dispuesta a pagar el precio de dar a su hijo en adopción con tal de que el bebé Moisés pueda vivir. Estuvo dispuesta a perder sus derechos de ser llamada madre y ser ahora llamada nodriza para que pueda cuidar de su hijo. Estuvo dispuesta a sufrir alguna condena si era necesario con tal de que el niño viva y no sea asesinado.

La disposición de dar todo por amor, acompañado de una fe en Dios y su confianza en la voluntad del Señor, pueden ayudar a una madre a desarrollar una de las tareas más hermosas, y todo esto por el cuidado de sus hijos. ¡Dios bendiga a las madres por su amor y cuidado!

 

«Gracias Señor por cuidar de nosotros a través del amor de nuestras madres»

 

Proverbios 31:31

“Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.”

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