La sangre y el hisopo

Jesucristo nos hace una invitación a ‘beber’ de su copa, es decir, a poner nuestra fe en la sangre que Él derramó por nuestros pecados. El ‘beber’ de su sangre es una expresión de identificación personal con su muerte y su sangre por nosotros, ya que Dios entregaba a Su “Cordero” como sustituto por nuestro pecado (Jn 1:29).

Jesús vino para ser escuchado

Jesucristo vino como Profeta con poder trayendo el mensaje de Dios, las buenas nuevas de liberación (Mt 11:5; Lc 4:16-21), y es a Él a quien todo hombre debe poner atención y creer.

Agradecidos por Su misericordia

¿Cuándo fue la última vez que dimos gracias a Dios reconociendo sus infinitas misericordias y su eterna fidelidad hacia nosotros? No podemos negar que cada uno de nosotros hemos tenido nuestros buenos y malos días en nuestro caminar junto a Jehová, y a pesar de ello, no hemos dejado de ver Su fidelidad y misericordia a nuestro favor.

¿En pos de qué va usted?

Tanto Moisés como Jesucristo tenían una meta espiritual, y aunque requería una perdida material o de estatus, esto no los detuvo para cumplir con el propósito supremo, su llamado y su galardón.

Principios para el Líder XV – CORRECCIÓN

El líder, al ser representante de Dios con autoridad, tiene la responsabilidad ante el Señor de hacer todo para representarlo, e implica manifestar su carácter en todas las áreas, incluyendo la santidad o moral de todos.

Principios para el Líder V – SABER ESCUCHAR

Un buen líder escuchará atentamente las peticiones y comentarios, buscará ayuda de Dios y de otros para hallar la mejor solución.

Principios para el Líder III – MANSEDUMBRE

Manso es una persona que, teniendo poder o capacidad para actuar, obra ecuánime ante los problemas, y con humildad acepta la afrenta o el rechazo, reaccionando con cabalidad.

Dios y Hombre

Jesucristo nunca negó que era Dios, al contrario, lo afirmaba, es por eso que querían matarle.