¿Dios está en control de nuestro sufrimiento?

Entender que Dios no es el que produce en nuestras vidas el sufrimiento, pero si es el que da su consentimiento para que suceda, nos permite responder la pregunta: ¿Quién es el autor del sufrimiento?, y aunque a primera vista no parezca serlo, porque a veces sufrimos por nuestro propio pecado y por la maldad de otros, en el fondo de todo, Dios es quien lo permite.

Cuando se responde el ¿quien?, se puede responder el ¿por qué?. Es posible que en este punto hallamos dado un paso gigantesco para entender el sufrimiento, pero al mismo tiempo nos hará tropezarnos con una “montaña” que nos resultará imposible escalar, esa montaña es la soberanía de Dios y su derecho de hacer con su creación lo que Él considere mejor.

¿Qué hacer cuando no sé que hacer?

Lo bueno del cambio, es la inseguridad que nos produce. Si… yo se que eso parece ilógico y sin sentido, pero es verdad, porque entre más inseguros nos sentimos, más dependencia y necesidad de Dios tenemos, lo que nos lleva a acercarnos humildemente a Él y aceptar su voluntad.

De hecho Dios es quien produce “el cambio”, y lo hace porque es una herramienta Divina para moldear nuestro carácter, conformarnos a la imagen de su Hijo y cumplir su voluntad en nosotros. Como alguien dijo: Dios te ama tanto, que no dejará que sigas siendo igual.