Evangelismo

El “Espectáculo” de la Cruz | VIDA CRISTIANA

Lucas 23.48

Lucas 23:44-48

“Cuando era como la hora sexta, hubo tinieblas sobre toda la tierra hasta la hora novena. Y el sol se oscureció, y el velo del templo se rasgó por la mitad. Entonces Jesús, clamando a gran voz, dijo: Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu. Y habiendo dicho esto, expiró. Cuando el centurión vio lo que había acontecido, dio gloria a Dios, diciendo: Verdaderamente este hombre era justo. Y toda LA MULTITUD DE LOS QUE ESTABAN PRESENTES EN ESTE ESPECTÁCULO, viendo lo que había acontecido, SE VOLVÍAN GOLPEÁNDOSE EL PECHO.”

El teatro (theátron: θέατρον o ‘lugar para contemplar’) es una de las artes escénicas relacionadas con la actuación en el cual se representan historias, sean estas ficticias o reales, mismas que son presentadas frente a espectadores para entretener a los amantes a este tipo de arte.

La palabra “Espectáculo” viene de la palabra griega theoria (θεωρία, G2335) que está relacionado con contemplar o mirar. Esta misma palabra tiene su raíz similar a la palabra griega teatro.

Las personas que vivían en Jerusalén habían asistido al Gólgota a contemplar la obra teatral en vivo: “La Crucifixión de Cristo”. Ellos estaban participando de un espectáculo magistral, y nunca antes visto, la más dolorosa e impactante de toda la historia. Fue la representación en vivo del castigo del pecado del hombre y la paga cruenta e inmerecida por parte del Dios Hijo.

Para los asistentes a esta obra, el escenario fue apropiadamente adecuado: Las nubes oscurecieron el escenario por cerca de tres horas; el suelo tembló dando drama a lo que acontecía. Por un lado, los actores principales que estaban en contra del llamado así “Protagonista” lo injuriaban y vejaban con sus palabras. Los acompañantes que estaban a los costados del Protagonista vivían en carne propia, pero no del todo, la agonía que nuestro Protagonista estaba sufriendo. De lejos, otros espectadores, y a la vez participantes, lloraban entristecidos al ver cómo su hijo y amigo era presentado en este acto público desgarrador. Actores secundarios estaban cuidando que nadie se acercara a la escena; menospreciando al Actor, pero magnificando la representación, tomaron su vestido y lo sortearon. Al final de esta escena, nuestro Protagonista muere, trayendo dolor y aflicción a muchos de lo que contemplaron tan horrendo acto.

Al salir del escenario, volviendo a sus casas, quienes contemplaron tan magistral obra del Hijo de Dios volvían sumamente afligidos por tan cruenta escena. Golpeándose el pecho expresan su compunción y angustia ante lo sucedido, pero muy pocos llegaron a ser transformados por tan cruenta escena. Estos asistentes no llegaron a comprender lo que Jesús había hecho por ellos. No lo vieron como Salvador, no lo vieron como su Señor. Solamente unos pocos asistentes: Su madre, sus seguidores, el centurión, y uno de los malhechores; llegaron a comprender el real significado de la obra que acababan de vislumbrar.

Muchos de nosotros celebramos de igual manera la Semana Santa, únicamente nos acercamos a “recordar” livianamente lo que Cristo hizo por nosotros, y luego que volvemos a nuestras vidas cotidianas, regresamos “golpeándonos el pecho” en señal de aflicción, pero no llegamos a ser transformados por tan maravillosa Obra de Cristo.

Cristo murió pagando por nuestro pecado. Pero este pago, al igual que en el caso de los espectadores transformados, debería cambiar radicalmente nuestra vida. ¿La obra de Cristo en la Cruz ha transformado eternamente su vida o somos unos espectadores más que se suman a la lista de aquellos que volvieron a Jerusalén solamente “golpeándose” el pecho? 

«Cristo ofrece cambiar las vidas de aquellos que lo miran a Él como su Señor y su Salvador, y solo a ellos les otorga el perdón y vida eterna»

 2 Corintios 5:14-15, 17

“Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, PARA QUE LOS QUE VIVEN, YA NO VIVAN PARA SÍ, SINO PARA AQUEL QUE MURIÓ Y RESUCITÓ POR ELLOS… De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.”

1 reply »

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s