Las manifestaciones del amor

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1 Corintios 13:4-13

“El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor; no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta. El amor nunca deja de ser; pero las profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y la ciencia acabará. Porque en parte conocemos, y en parte profetizamos; mas cuando venga lo perfecto, entonces lo que es en parte se acabará. Cuando yo era niño, hablaba como niño, pensaba como niño, juzgaba como niño; mas cuando ya fui hombre, dejé lo que era de niño. Ahora vemos por espejo, oscuramente; mas entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte; pero entonces conoceré como fui conocido. Y ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor.”

  1. Después de haber introducido la importancia del amor como algo “más excelente” (1 Co. 12:31),  y que los dones si son manifestados sin ello “de nada… sirve” (1 Co. 13:1-3), Pablo nos lleva a una serie de acciones de cómo el verdadero amor se debe manifestar en cada creyente.
  2. No olvidemos que Pablo utiliza la palabra griega ‘ágape’ para referirse al “amor”. Esta palabra tiene el sentido de una profunda convicción que lleva a la persona que ama a actuar de una manera entregada en favor de aquél a quien ama sin esperar nada a cambio, solo con el deseo de beneficiar a quien ama. Así como Dios nos ama, y por amor entregó a Su hijo por nosotros (Jn. 3:16; Ro. 5:8).
  3. Leyendo cada porción de los versículos 4 al 7 encontramos que Pablo nos da 15 manifestaciones del amor, lo cuales nunca expresan una búsqueda de beneficio propia de quien ama, sino que todas las manifestaciones son altruistas, con un deseo de buscar el bien del otro.
  4. El pasaje nos presenta además una verdad profunda en cuanto al amor: Nunca deja de “ser” o existir (v. 8). Muchas veces las personas dicen que ya no sienten amor por alguien y lo cierto es que el amor no deja de existir, pues el creyente recibe la capacidad de amar de Dios por medio del Espíritu Santo (Ro. 5.5), lo que hace el hombre es entonces decidir no amar o de “no usar la capacidad” que tiene para amar, y eso es pecado (Mt. 22:39). Por eso Pablo compara al amor con los dones para decir que es algo que siempre permanecerá, mientras que los dones son temporales (v. 8-10).
  5. En toda la Biblia aprendemos que el amor no es un sentimiento que es influenciado por las circunstancias; el amor es una decisión que cada persona toma cuando quiere ejercer o manifestar acciones que beneficien a quien decide amar.
  6. Aún “la fe” y “la esperanza” son temporales, porque cuando venga el Señor, y todos estemos en Su presencia, la necesidad de éstos no será necesario, pero “el amor” continuará eternamente porque son una manifestación misma del carácter de Dios (v. 13 Comp. 1 Jn. 4:8).


En el mundo se ha confundido el concepto y la manifestación del amor. Por un lado, el amor es comparado con las relaciones sexuales, y, por otro lado, el amor se ha considerado como algo que se puede extinguir. Además, “el amor”, como dicen, está condicionado a los beneficios que la persona que ama recibe de aquel(la) a quien “ama”, como si fuera una transacción financiera de trueque.

El verdadero amor, el amor bíblico, es una decisión no un sentimiento; busca el bien del otro aún a costa de uno mismo; siempre aprende a buscar maneras buenas de manifestarse, y nunca se detiene a hacerlo; y tampoco deja de existir, siempre estará presente.

El perfecto ejemplo de la manifestación del amor lo vemos en Dios. Cuando envió a Jesús a morir por nuestros pecados nunca consideró que el pago del sacrificio era demasiado alto, antes, lo hizo porque realmente nos quería manifestar de su amor. Cuando vemos el sacrificio de Cristo, vemos que Él venía a sufrir, que era bueno, no lo hacia por envidia ni para jactarse. No estaba haciendo algo inapropiado ni guardaba rencor; antes, vino por nuestra injusticia a otorgarnos su justicia buscando establecer su verdad. Todo lo sufrió, lo esperó, lo soportó.

Si queremos ser iguales a Cristo en carácter, entonces debemos aprender a manifestar en acciones reales nuestro amor a Dios y a los demás.



«Cuando decidimos amar dejamos de mirar por nuestro bien y buscamos bendecir a los demás»

–Ministerio UMCD–
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Publicado por Ministerio UMCD | Un Momento Con Dios

Reflexiones Cristianas. Salmos 1:2 "Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y en su ley medita de día y de noche."

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