2017

¡Cuidado con la mala doctrina!

1 Timoteo 1.3, 4 Anexo

¡Cuidado con la mala doctrina!

 

1 Timoteo 1:3-8

“Como te rogué que te quedases en Éfeso, cuando fui a Macedonia, para que mandases a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables, que acarrean disputas más bien que edificación de Dios que es por fe, así te encargo ahora. Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, de las cuales cosas desviándose algunos, se apartaron a vana palabrería, queriendo ser doctores de la ley, sin entender ni lo que hablan ni lo que afirman. Pero sabemos que la ley es buena, si uno la usa legítimamente.”

 

Desde el aparecimiento de las iglesias cristianas en Latinoamérica se ha notado un rápido crecimiento de ellas y de seguidores de Cristo en todo lado. Muchas personas están escuchando el mensaje del evangelio y un gran número de personas llegan a conocer a Cristo como su Salvador personal, cambiando eternamente su destino, de lo cual damos gloria al Señor por la gracia que se extiende por todo lado.

Pero con este desarrollo exponencial de iglesias y de creyentes han nacido junto a ello el levantamiento de predicadores e iglesias que no enseñan apropiadamente la doctrina. Los nuevos creyentes, confiando en lo que muchos de estos predicadores enseñan están creciendo con una enseñanza que no siempre es bíblica. Es ahí donde la responsabilidad de cada creyente y de cada predicador es el de llegar a conocer la Palabra de Dios tal cual es y de enseñarla apropiadamente para que los oyentes sean adecuadamente alimentados y edificados con la Verdad de Dios.

Pero este problema no ha sido algo reciente, desde el nacimiento de la Iglesia de Cristo, en la misma época apostólica, los oyentes de las diferentes iglesias en los diferentes lugares tenían problemas de una incorrecta enseñanza. Las Cartas de Pablo, Pedro, Santiago, Juan, entre otras; surgieron con la necesidad de enseñar la doctrina y corregir lo que estaba siendo mal enseñado.

Pablo, escribiendo a su amigo y discípulo Timoteo, le recuerda que la razón por la que le había pedido que se quedara en Éfeso fue para que mandase “a algunos que no enseñen diferente doctrina, ni presten atención a fábulas y genealogías interminables” (1 Ti 1:3, 4).

Como oyente o como expositor de la Palabra de Dios, todos nosotros tenemos la responsabilidad ante de Dios de aprender y enseñar clara y correctamente lo que el Señor nos dice a través de la Biblia. No solo es responsabilidad del predicador de enseñar bien, sino que es responsabilidad del oyente de asegurarse que lo que escucha está bien enseñado. Las personas en Berea, cuando escuchaban a Pablo predicar, le escuchaban con ánimo pronto, pero con ese mismo ánimo iban después a sus casas para comprobar si lo que fue predicado es lo que realmente Dios enseñaba en Su Palabra (Hch 17:10-12).

Pablo nos recuerda que la Palabra de Dios es buena si es usada “legítimamente”, pero mal enseñada hace mucho daño en el crecimiento del creyente, y esto puede continuar expandiéndose y hacer más daño.

Todos somos responsables ante Dios de aprender y de enseñar correctamente Su Palabra, mire pues entonces cómo es edificado y cómo edifica a otros.

 

«Dios, ayúdame aprender debidamente Tu Palabra para poder defender y enseñar la buena doctrina»

 

Hechos 17:11

“Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.”

2 replies »

    • Guillermo, es una muy buena pregunta y fácil de responder, pero haremos lo posible por ayudar.

      Existen varios puntos doctrinales vitales que hay que considerar, pero también hay que recordar que también existe la manera como se enseñan un pasaje basado en el contexto del pasaje,en el contexto histórico, y el contexto general de la Biblia. Esto segundo requiere aprender hermenéutica para poder analizar la manera como se está enseñando en la iglesia, puesto que difícilmente pueden estar muy cerca a lo bíblico, pero manejan los pasajes en forma intencional para enseñar algo que talvez el pasaje en sí no enseña, aunque sea correcta la idea.

      Como digo no es fácil responder a esto. Pero si podemos decir que una iglesia debe tener en su constitución o sus estatutos lo que se llama “Artículos de Fe o Doctrinales”, en estos artículos de fe se resumen lo que la iglesia cree y enseña. Sería bueno preguntar en tu iglesia si lo tienen y sería bueno que lo solicites para que los leas, eso te puede ayudar.

      Dentro de los principios doctrinales más importantes que se deben analizar están:

      1. LAS ESCRITURAS: La inspiración sobrenatural de las Escrituras por medio de hombres inspirados bajo la obra de Espíritu Santo. Que es la Verdad de Dios dada al hombre, sin ninguna adición o error. Es la única revelación completa de Dios al hombre y que es la Suprema Autoridad de Dios en la tierra para el hombre sobre la cual debe conducir su vida y creencia. Contiene 66 libros, desde Génesis hasta Apocalipsis, y que no existe ninguna otra revelación más dada por Dios.

      2. EL VERDADERO DIOS: Creemos que existe un Dios, y sólo uno, Dios vivo y verdadero, que es infinito, el hacedor del cielo y de la tierra y que gobierna sobre la creación. Inexplicable en gloria y santidad y digno de todo honor, confianza y amor. En unidad en esta Deidad existen Tres Personas, el Padre, el Hijo, y el Espíritu Santo, iguales en cada perfección divina, y que actúan en roles distintos pero en armonía en el trabajo de la redención del hombre.

      3. EL DIABLO O SATANÁS: Creemos que Satanás fue una vez santo, y disfrutó de los honores del cielo, pero por orgullo y ambición para ser igual al Todopoderoso cayó y arrastró con él a un grupo de ángeles. Ahora es el príncipe de la maldad, el tentador del hombre, enemigo de Dios y de Cristo, acusador de los santos, autor de las falsas religiones, el jefe de la apostasía, el señor del anticristo. Destinado a una derrota final en manos del Hijo de Dios, y pasará castigado en el infierno después del Juicio Final.

      4. LA CREACIÓN: Creemos en el relato de Génesis y que es aceptado literalmente, y no alegóricamente o definitivamente, que el hombre fue creado directamente a la imagen de Dios y a Su semejanza; que el hombre fue creado a través del desarrollo de la evolución, y que las plantas y los animales fueron creados y establecidos como seres desarrollados y de acuerdo “a su especie”. Dios creó al hombre en dos géneros, hombre y mujer, y por ello creemos que solamente existe un matrimonio legítimo ante Dios de un hombre y una mujer. Dios ordenó que no debe haber relaciones íntimas fuera del matrimonio, y que cualquier forma de homosexualidad, lesbianismo, bisexualidad, bestialidad, incesto, fornicación, adulterio y pornografía son perversiones pecaminosas del regalo de sexo dado por Dios.

      5. LA CAIDA DEL HOMBRE. El hombre fue creado en inocencia bajo la ley de su Hacedor, pero que voluntariamente pecó y cayó de su estado sin pecado, por lo que ahora todo ser humano es pecador por decisión, y por ello está bajo condenación sin defensa o excusa propia.

      6. EL NACIMIENTO VIRGINAL. Creemos que Jesucristo fue nacido por obra del Espíritu Santo en una obra milagrosa, nacido de María, una virgen, como ningún otro hombre fue nacido o podrá, y que Él es el Hijo de Dios, y Dios el Hijo.

      7. LA EXPIACIÓN DEL PECADO. Creemos que la salvación de los pecadores es completamente por gracia; a través de la obra mediadora del Hijo de Dios, Quién bajo voluntad de Padre, libremente tomó sobre Él nuestra naturaleza, pero sin pecado, honró la ley divina por obediencia personal, y por su muerte hizo una expiación total del pecado; que Su expiación no consistió en un ejemplo para nosotros por Su muerte como mártir, pero si fue la voluntaria sustitución por si mismo para tomar el lugar del pecador, el Justo murió por el injusto, Cristo, el Señor. Llevó nuestro pecado en Su cuerpo a un madero; que, después de resucitar de la muerte, Él ahora está sentado en el Trono en el Cielo. Él, en toda forma, califica como sustituto y único y suficiente Salvador.

      8. LA GRACIA EN LA NUEVA CREACIÓN. Creemos que para que una persona sea salva, los pecadores deben nacer de nuevo; que el nuevo nacimiento es la nueva creación en Cristo Jesús; que es instantánea y no un proceso; que en el nuevo nacimiento aquél que estaba muerto en sus transgresiones y en sus pecados es hecho participante de la naturaleza divina y que recibe vida eterna, el regalo gratuito de Dios; que la nueva creación es concebida como resultado de nuestra comprensión, no por cultura, no por carácter, no por voluntad del hombre, pero por completo y absoluto poder del Espíritu Santo en conexión con la verdad divina, así como para asegurar nuestra voluntaria obediencia al Evangelio, y que su propia evidencia debe manifestarse en los santos frutos de arrepentimiento y fe y de nueva vida.

      9. LA LIBERTAD DE LA SALVACIÓN. Creemos el la gracia de la elección de Dios; que la bendición de la salvación es hacer libre a todos por el Evangelio, que es un derecho inmediato de todo el que acepta por una cordial, arrepentida y obediente fe; y que nada puede evitar la salvación de los grandes pecadores en la tierra más que su propia herencia depravada y su voluntario rechazo al Evangelio; lo que su rechazo lo envuelve en una agravada condenación.

      10. LA JUSTIFICACIÓN. Creemos que la gran bendición del Evangelio es asegurar la Justificación en Cristo a todo el que cree en Él; que la Justificación incluye el perdón de pecado, el regalo de la vida eterna en principios de la justicia; que es otorgado no en consideración de alguna obra recta que se haya hecho; pero solamente a través de la fe en la sangre del Redentor, Su justicia es imputada a nosotros.

      11. ARREPENTIMIENTO Y FE. Creemos que el arrepentimiento y la fe son solemnes obligaciones, y también inseparables gracias, traídas a nuestras almas por obra de contrición del Espíritu Santo; por lo tanto, estando profundamente convencido de nuestra culpabilidad, peligro y sin esperanza, y de que la única vía de la salvación es por Cristo, nosotros nos volvemos a Dios con una sincera convicción, confesión y suplica de misericordia; al mismo tiempo recibimos de corazón al Señor Jesucristo en abierta confesión de que Él es nuestro único y todo suficiente Salvador.

      12. LA IGLESIA. Creemos que la iglesia es una congregación de creyentes bautizados asociados por un compromiso de fe y compañerismo de él evangelio, siendo la iglesia entendemos que es la portadora y propagadora de la divina y eterna gracia; observa las ordenanzas de Cristo; gobernada por Sus leyes; ejercitando sus dones, derechos, y privilegios investidos en ellos por Su Palabra; que los oficiales de ordenación son los pastores y ancianos quienes sus calificaciones, derechos, y obligaciones están definidas en las Escrituras.
      Creemos que el hombre y la mujer son espiritualmente iguales en posición delante de Dios pero que Dios ha ordenado distinciones y separado funciones espirituales para los hombres y las mujeres en la casa y en la iglesia. El marido debe ser el líder del hogar y los hombres deben poseer posiciones de liderazgo (pastores y diáconos) en la iglesia. De acuerdo con esto, solo hombres son elegibles para ser elegidos con licencia para ser pastores por la iglesia.
      Creemos que la verdadera misión de la iglesia está fundada en la Gran Comisión, primero de hacer discípulos y después de edificar una iglesia, y tercero, de enseñar e instruir cómo Él nos ha encomendado. El liderazgo total de la Iglesia recae en Cristo, siendo Su Cabeza, y que es guiada por obra del Espíritu Santo.

      13. EL BAUTISMO Y LA CENA DEL SEÑOR. Creemos que el bautismo cristiano es por inmersión del creyente en agua, en el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, con la autoridad de la iglesia local, para manifestar en un solemne acto de fe de la crucifixión, la sepultura y resurrección del Salvador, con lo que nos lleva a nuestra muerte al pecado y la resurrección a una nueva vida; esto es un requisito para los privilegios en la relación con la iglesia y la Cena del Señor, en la cual los miembros del Señor, bajo un sagrado uso del pan y del fruto de la vid conmemoran juntos el amor sacrificial de Cristo; precedido siempre por un solemne auto examen.

      En sí… Esto es parte de lo que la Biblia enseña, entre la seguridad de salvación, las ordenanzas ante las autoridades civiles, la condenación final y eterna de los no creyentes, la Segunda Venida de Cristo, La tribulación, el reino milenial, etc., etc., etc.

      Son varios los principios doctrinales claramente establecidos en ma Biblia. En un futuro cercano trataré de escribir todo ello en forma sumarial en una página de nuestro sitio web para que la gente pueda tener acceso, junto a citas bíblicas para que lo revisen… Pero si bien son muchas, son todas importantes.

      Te animo a que pidas en tu iglesia una declaración de fe y la revises personalmente… Ora a Dios para que te ayude a discernir correctamente, y si encuentras algo que no es correcto, pues ahí debes buscar la guía de Dios para que sepas cómo actuar.

      Siento no poder ser muy corto en l respuesta, pues no es una sencilla como te dije al inicio, pero obviamente es vital.

      Si tienes alguna duda en lo mencionado o alguna otra pregunta, estaremos gustosos en ayudar.

      Bendiciones.

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