2017

Sin cuidado… perdemos (VIDA DE ORACIÓN II)

Colosenses 4.2b Anexo

Colosenses 4:2-5

“Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias; orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso, para que lo manifieste como debo hablar. Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.”

 

Hubo varias razones que favorecieron el éxito de la incursión en el Día “D” por parte de los aliados en la Segunda Guerra Mundial, y una de las que ayudó en gran manera fue la falta de cuidado de las líneas alemanas en el área de desembarco.

 

Por muchas razones, el ataque en las playas de Normandía, al norte de Francia, era la opción más obvia para hacerlo; pero existieron varios debates y coordinaciones dentro del comando alemán, a más de una táctica de engaño por parte de los aliados, que hicieron que la cúpula alemana decidiera concentrar sus tropas y defensas, no en el área más obvio de ataque, sino al norte de Normandía, en las playas entre Bélgica y Holanda. Esto favoreció en gran forma a los aliados, y por supuesto, resultaría a la larga, en la derrota de la Alemania Nazi.

 

La palabra velar significa literalmente estar alerta o despierto. Muchos de nosotros podemos ser negligentes ante nuestra vida de oración. Fácilmente podemos permitir que el sueño sea una excusa para no orar como deberíamos. Para que podamos entrar en una vida de ferviente oración, en algunos casos, tendremos que disciplinarnos para mantenernos en oración. Si es necesario, podríamos estar de pie literalmente, para que no sea el sueño un obstáculo.

 

En algunos casos, nuestro peor enemigo ante una vida de oración son las distracciones. Pablo utiliza la idea de orar y velar en y por la oración para evitar que otras cosas nos aparte de nuestro hábito de orar (Col 4:2, 5; Ef 6:18). A veces permitimos que muchas actividades nos alejen del tiempo para esta importante disciplina en nuestra vida de creyentes. No demos espacio a estar atareados sin ser productivos. Recordemos que la oración es un aliado importante en nuestro caminar con el Señor.

Colosenses 4.2b Color

También debemos estar en vigilancia a los posibles ataques que podemos tener del pecado. Muchos de nosotros tenemos una tendencia a la laxitud (relajarnos) o estar indiferentes ante los peligros en vez de estar vigilantes y expectantes. Jesucristo animó a sus discípulos a velar en oración ante las tentaciones, recordándoles que el espíritu puede estar muchas veces dispuesto al obedecimiento a Dios y Su voluntad, “pero la carne es débil” (Mt 26:41).

 

Así que, si deseamos tener una vida de oración, debemos velar en contra del sueño y las distracciones, y, ya en oración, debemos velar para que nuestros enemigos no nos tomen por sorpresa y nos destruyan.

 

«Señor, ayúdame a vivir en oración y a velar en contra de mis enemigos espirituales»

 

Mateo 26:38-39

“Entonces Jesús les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo. Yendo un poco adelante, se postró sobre su rostro, orando…”

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