2017

¿Cuáles son sus intereses?

FIlipenses 2.4 Anexo

Filipenses 2:1-5

“Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna misericordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa. Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.”

 

El sentido de conservación es la acción y efecto de conservar (mantener, cuidar o guardar algo, continuar una práctica de costumbres). El término tiene aplicaciones en el ámbito de la naturaleza, la alimentación y la biología, entre otros. Cada persona siempre manifestará intereses sobre algún asunto. No necesariamente los asuntos por los que se vela o se interesan las personas son todos apropiados o buenos, muchos de ellos pueden estar generados por sentimientos pecaminosos que nos alejan del sentido apropiado de la conservación.

Por ejemplo, si una persona nueva llega a ingresar en un grupo determinado de personas, alguien puede oponerse a esa llegada, no porque piensa que puede dañar al grupo por una mala influencia, sino porque disminuye la atención que entre ellos se daban antes cuando el grupo era pequeño. Es decir, llegó Juan, y ahora toca repartir la sopa entre cinco y no cuatro.

Para otros, el sentido de conservación puede ser individualista: ¿Dónde está mi…? ¿No te presto esto porque es mío?

Otro ejemplo se da entre iglesias o denominaciones. Muchas iglesias no participan o se integran para trabajar juntas, no porque consideran el sentido propio y adecuado de las diferencias doctrinales, sino por el simple deseo de exaltar a su iglesia o a su grupo sobre el otro.

Si mira por lo suyo propio, eso se llama egoísmo y celo. Si mira por los suyos y no todos, a eso se llama separatismo, parcialidad o favoritismo. Cuando las iglesias trabajan solas o se apartan por sentido egoísta a eso se lo puede considerar como soberbia, vanidad y falta de amor sincero a Dios y Su obra.

El sentido de conservación es apropiado cuando velamos correctamente por el beneficio piadoso o santo de esos intereses, pero cuando no es así, simplemente ese sentido se vuelve pecaminoso.

Filipenses 2.4 Color

Pablo nos recuerda que nuestro sincero y piadoso interés debe basarse en el amor y la unidad, teniendo una meta común y apropiada. Debemos desechar las contiendas fundadas en cosas vanas y malas. Tenemos que ser todos humildes y no soberbios, mirando por sobre todas las cosas el beneficio de la otra persona antes que de uno mismo. Pero sobre todo ello necesitamos mirar el ejemplo de Cristo e imitarlo (Fil 2:2-5).

Recordemos, muchos de nuestros intereses aparentemente buenos pueden estar ‘escudados’ en una buena razón, pero realmente estar motivados por un pecado; pero también otros intereses son una evidencia plena de esos pecados. Procuremos siempre que nuestro sincero interés esté basado primero en el bien de los otros antes que en el nuestro propio.

 

«Dios, ayúdame a no ser egoísta, ni celoso, ni parcializado; sino como Cristo»

 

Gálatas 5:19-21

Y manifiestas son las obras de la carne, que son: … enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones, … envidias, … y cosas semejantes a estas; acerca de las cuales os amonesto…”

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