NO a la Secularización

Es nuestro deber volver a la Biblia y estudiarla toda. Debemos predicar con el propósito de hablar de Dios, Su carácter y deidad; y no de exaltar al hombre, con su naturaleza caída y razonamientos vanos. Cuando hablemos de Dios, hablemos del Dios presente en toda Su Palabra, y no de un dios creado a nuestra imagen y semejanza pecaminosa.