Pregunta – Excusa – Problema – Verdad | VIDA CRISTIANA

Mateo 22.37

Mateo 22:35-38

“Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: Maestro, ¿CUÁL ES EL GRAN MANDAMIENTO DE LA LEY? JESÚS LE DIJO: AMARÁS AL SEÑOR TU DIOS CON TODO tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. ESTE ES EL PRIMERO Y GRANDE MANDAMIENTO.”

Jesucristo se encontraba ante unas de las varias veces en donde el interrogatorio no tenía otro motivo más que buscar una razón para difamarlo; querían encontrar algo con que ponerlo en contra de la gente y desprestigiar Su ministerio. Cristo, siendo el mismo Dios, respondió con una verdad que nos debe llevar a preguntarnos ahora a nosotros mismos: Si amar a Dios con todo mí ser es el primer mandamiento, ¿Estoy cumpliendo a cabalidad este mandamiento o estoy pecando por no hacerlo como debería?

Cuando se pregunta a las personas del por qué no aman a Dios como deberían, siempre encuentran una excusa para “justificar” su desobediencia, luego, esta excusa demuestra un problema evidente en la persona, lo que nos lleva a encontrar una respuesta basada en la verdad de la Biblia de lo que se debería hacer.

Déjeme ayudarlo con 4 preguntas como ejemplo para ver cómo nos va:

PREGUNTA 1: ¿Está leyendo la Biblia todos los días y orando más de una vez al día?
EXCUSA: No tengo tiempo; llego muy cansado del trabajo; en la escuela me envían muchas tareas; etc.
PROBLEMA: No vemos la real importancia de pasar tiempo con Dios.
VERDAD: Jesús dijo que debemos anhelar más Su Palabra más que la misma comida física necesaria para cada día, y el orar era la primera prioridad del día para el Hijo de Dios.

PREGUNTA 2: ¿Por qué no va a la Iglesia cada semana?
EXCUSA: Dios está en todo lado; no necesito ir a un lugar para estar con Él; en la Iglesia hay muchos “hipócritas”; etc.
PROBLEMA: No han entendido que la Iglesia es el medio usado por Dios para la extensión del Reino.
VERDAD: La Iglesia es el Cuerpo de Cristo y es el mismo Señor Quien la estableció.

PREGUNTA 3: ¿Por qué no obedece los mandamientos de Dios?
EXCUSA: Dios me entiende y me ama como soy; soy muy débil y nunca podré cumplir lo que Dios me pide; etc.
PROBLEMA: Lo cierto es que no queremos obedecer a Dios y queremos continuar pecando.
VERDAD: La desobediencia es muestra de la falta de sincero amor a Dios.

PREGUNTA 4: ¿Por qué no diezma fielmente y ofrenda?
EXCUSA: Dios no necesita mi dinero; no tengo dinero suficiente para dar; cuando tenga más dinero talvez diezme; etc.
PROBLEMA: Aman al dinero y no a Dios.
VERDAD: Nuestros recursos son de Dios y Él nos los ha dado para que lo administremos.

Sólo en estos 4 ejemplos podemos ver la realidad de cuánto amamos o no a Dios. Si nos preguntarán si amamos a Dios en “esta área” de nuestra vida ¿Cuál sería nuestra EXCUSA? ¿Cuál es nuestro real PROBLEMA? ¿Cuál debería ser nuestra VERDADERA RESPUESTA?

Deuteronomio 6:4-5

Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y AMARÁS A JEHOVÁ TU DIOS CON TODO TU CORAZÓN, Y DE TODA TU ALMA, Y CON TODAS TUS FUERZAS.”

No pase por la “Esquina del Chisme” | En el TRABAJO

Proverbios 20.19

Levítico 19:16

NO ANDARÁS CHISMEANDO ENTRE TU PUEBLO. No atentarás contra la vida de tu prójimo. Yo Jehová.”

Leyendo un día encontré esta historia: “La esposa de un granjero había echado a rodar por el vecindario un chisme infundado acerca del pastor de su iglesia. Todos los habitantes del pueblo se enteraron de lo que “supuestamente” había hecho aquel pastor. Algún tiempo después, la mujer que corrió el chisme se enfermó gravemente y temiendo que iba a morir confesó que lo que había dicho sobre el pastor de la iglesia era falso. Gracias a Dios no murió y más bien recuperó la salud. Arrepentida por lo que había hecho se fue a buscar al pastor en su oficina a rogar que le perdone. El anciano pastor le dijo: Con mucho gusto le perdonaré siempre y cuando me complazca un deseo. Por supuesto, dijo la mujer. El pastor prosiguió diciendo: Vaya a su casa, mate una gallina negra, sáquele todas las plumas, póngalas en una canasta y tráigalas acá. La mujer regresó en una media hora. Aquí está lo que me pidió, dijo al pastor. Este miró la canasta llena de plumas de la gallina negra y dijo: Muy bien, ahora quiero que vaya a cada esquina del pueblo y arroje un puñado de esas plumas, las que sobren llévelas a la parte más alta de la torre de la iglesia y arrójelas al viento y luego venga a verme nuevamente. La mujer hizo exactamente como el pastor le pidió. Cuando regresó donde el pastor con la canasta vacía, el pastor le dijo: Ahora quiero que vaya por todo el pueblo y recoja todas las plumas que arrojó sin que falte una sola. La mujer se quedó mirando la cara del pastor y dijo: ¿Qué? ¡Eso es imposible! El viento habrá llevado las plumas quien sabe a dónde. Poniendo su brazo sobre el hombro de la mujer, el pastor le dijo: Así es querida hermana. Yo le perdono por chismear contra mí, pero nunca olvide que es imposible arreglar el daño que puede causar un chisme.”

Un diccionario de la lengua española dice que el chisme es una “noticia o comentario, verdadero o falso, sobre las vidas ajenas, con el cual se pretende hablar mal de alguien o enemistar a unas personas con otras.”

En la historia de hoy junto a la definición de la palabra “chisme” encontramos exactamente lo que el pasaje de Levítico nos dice; el andar llevando un chisme siempre será atentar contra la vida de alguien. Sea en lo físico, en lo emocional, o en lo moral, un chisme siempre va a afectar la integridad y el bienestar de la persona sobre la cual el chisme ha sido levantado.

Muchos de los seres humanos tenemos esta tendencia negativa de levantar comentarios destructivos en contra de alguna persona. Este deseo de hablar mal de alguien generalmente va acompañado de cierto grado de rechazo u odio sobre la persona de quien se habla. Un chisme siempre será destructivo.

La Biblia nos dice que el chisme es un pecado que atenta contra la integridad de la otra persona (Levítico 19:16); también agrega que nuestras amistades no deberían ser personas que “disfruten” del chisme (Proverbios 20:19); nos aclara que la persona que no guarda un secreto no es una persona fiel y que aparta a las amistades (Proverbios 11:13; 16:28); y además el chismoso es alguien que busca la contienda (Proverbios 26:20).

En todo trabajo siempre va a existir “la esquina del chisme” en donde los destructores de personas se detienen a comentar “la historia del día”… Por bien suyo y de los demás, no la frecuente. Sea fiel compañero, no busque la contienda y proteja la integridad de los demás en su trabajo… Todos le agradecerán y Dios lo bendecirá.

Salmos 15:1, 3

JEHOVÁ, ¿QUIÉN HABITARÁ EN TU TABERNÁCULO? ¿Quién morará en tu monte santo?… EL QUE NO CALUMNIA CON SU LENGUA, ni hace mal a su prójimo, ni admite reproche alguno contra su vecino.”

Provocando la rebeldía | MATRIMONIO Y HOGAR

eFESIOS 6.4

Efesios 6:4

Y VOSOTROS, PADRES, NO PROVOQUÉIS A IRA A VUESTROS HIJOS, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.”

Durante la educación y el desarrollo de los hijos, los padres se pueden encontrar en una variedad de escenarios que van afectar la manera como los hijos reaccionan y obedecen.

En cierta forma es inevitable encontrarnos con hijos que a determinada edad, especialmente en la adolescencia, reaccionen indisciplinadamente con sus padres. La falta de obediencia y determinada voluntad de ir en contra del pedido de los padres serán una constante batalla en la crianza de los hijos. No importa la edad, la rebeldía del hijo nos pondrá ante un escenario difícil de manejar y que requerirá sabiduría, amor y paciencia para poder enfrentar ese comportamiento frecuente y pecaminoso de los hijos.

Generalmente los padres miran en la conducta rebelde de los hijos la razón del mal comportamiento y pocas veces se detienen a analizar si esa reacción se debe a un inapropiado acercamiento del padre para enfrentar una situación.

El Apóstol Pablo exhorta a los padres a evitar enojar a los hijos por la manera como los educan. En muchas ocasiones pueden ser los padres los que pueden llegar a provocar esa reacción altanera de los hijos debido a una inadecuada manera de educar y/o dar órdenes. Los hijos reaccionarán con ira ante una indebida educación recibida de los padres.

Para evitar una provocación originada por una inadecuada actitud de los padres, podemos analizar varios principios que podrían ayudar a minimizar las reacciones rebeldes de nuestros hijos:

  1. Si tiene dos o más hijos, trate a todos con equidad; la parcialidad puede crear sentimientos de injusticia.
  2. Si tiene un solo hijo, no lo consienta, ello puede crear una idea que él puede hacer lo que quiere.
  3. Explique con claridad las razones de las órdenes, comparta el motivo de hacerlo de esa forma.
  4. Sea consistente en las cosas que haya pensado hacer, los cambios de opinión puede generar inestabilidad en la obediencia.
  5. No pida a sus hijos hacer algo indebido, que lo que se pida hacer debe ser justo o recto ante Dios.
  6. De espacio a opiniones, puede ser que haya algo que los hijos quieran expresar y sea valioso; considere lo que dicen y determine hasta qué punto sea correcto hacerlo a su manera, puede ser que necesite modificar algo y sea ecuánime en hacerlo si es conveniente.
  7. Sea firme pero amoroso en la manera como imparte una orden, eso puede influir la manera como los hijos le escuchan.
  8. Sobre todo recuerde a sus hijos que el obedecer siempre será una buena manera de agradar a Dios, pero no utilice este “recordatorio” como medida de cohecho para que ellos hagan los “caprichos” de los padres, sino porque es una manera de honrar a Dios y a ellos (Efesios 6:1-3).

¡Los padres pueden marcar la diferencia en la manera de como los hijos obedecen!

Proverbios 30:33

“Ciertamente el que bate la leche sacará mantequilla, Y el que recio se suena las narices sacará sangre; Y EL QUE PROVOCA LA IRA CAUSARÁ CONTIENDA.

Reflejando Su generosidad | VIDA CRISTIANA

Hechos 20.35

Salmos 112:1-5, 9.

BIENAVENTURADO EL HOMBRE QUE TEME A JEHOVÁ, Y en sus mandamientos se deleita en gran manera. Su descendencia será poderosa en la tierra; La generación de los rectos será bendita. BIENES Y RIQUEZA HAY EN SU CASA, Y su justicia permanece para siempre. Resplandeció en las tinieblas luz a los rectos; ES CLEMENTE, MISERICORDIOSO Y JUSTO. El hombre de bien tiene misericordia, y presta; Gobierna sus asuntos con juicio… REPARTE, DA A LOS POBRES; Su justicia permanece para siempre; Su poder será exaltado en gloria.”

Muchas pueden ser las características que podemos mencionar al referirnos a las cualidades que un seguidor de Cristo debe poseer, y entre ellas está la generosidad.

Un buen discípulo debe llegar a entender que las posesiones que tiene en sus manos no son suyas, sino que es una dádiva de Dios dada para que la administre apropiadamente. El hombre que teme a Dios siempre será bienaventurado a medida que aprende a administrar con juicio lo que le ha sido entregado en sus manos y llega a ser misericordioso (Salmos 112:1, 5).

Dios puede prosperar a una persona, pero el propósito será siempre el que éste pueda llegar a ser generoso. El Señor no nos da dinero para nuestro beneficio individualmente solamente, sino para que podamos ser generosos con aquellos que lo necesiten.

1 Timoteo 6:17-18

A LOS RICOS de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos. QUE HAGAN BIEN, QUE SEAN RICOS EN BUENAS OBRAS, DADIVOSOS, GENEROSOS.”

El llegar a tener riquezas no es algo pecaminoso, el pecado estará en llegar a amar el dinero (1 Timoteo 6:10). La codicia y la avaricia son las características pecaminosas que pueden llegar a afectar al hombre.

Proverbios 3:27-28.

NO TE NIEGUES A HACER EL BIEN a quien es debido, Cuando tuvieres poder para hacerlo. No digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, Y mañana te daré, Cuando tienes contigo qué darle.”

Un buen creyente reflejará la generosidad que es una de las características del mismo Dios. Es Dios el dador de vida; Es Dios Quien dio a Adán a su mujer Eva y a sus hijos para formar la familia; Dios puso en manos del hombre la tierra creada y todo lo que en ella hay para que el hombre la cuide y viva en ella; nuestro Amado Dios es un constante dador de bendiciones a todos los hombres.

Si desea ser un buen seguidor de Cristo, aprenda a ser generoso con aquellos que necesitan.

Proverbios 11:24-25.

“Hay quienes reparten, y les es añadido más; Y hay quienes retienen más de lo que es justo, pero vienen a pobreza. El alma generosa será prosperada; Y EL QUE SACIARE, ÉL TAMBIÉN SERÁ SACIADO.”

«Si hoy Dios pone ante tu vida alguien con quien compartir, no pierdas la oportunidad de ser BIENAVENTURADO».

Siempre habrá una nueva oportunidad | VIDA CRISTIANA

Lamentaciones 3.22-23

Salmos 106:40-45

“Se encendió, por tanto, el furor de Jehová sobre su pueblo, Y abominó su heredad;  Los entregó en poder de las naciones, Y se enseñorearon de ellos los que les aborrecían.  Sus enemigos los oprimieron, Y fueron quebrantados debajo de su mano.  Muchas veces los libró; Mas ellos se rebelaron contra su consejo, Y fueron humillados por su maldad.  Con todo, ÉL MIRABA CUANDO ESTABAN EN ANGUSTIA, Y OÍA SU CLAMOR; Y SE ACORDABA DE SU PACTO CON ELLOS, Y SE ARREPENTÍA CONFORME A LA MUCHEDUMBRE DE SUS MISERICORDIAS.

El Pueblo de Israel se ha caracterizado en la Biblia por su constante infidelidad hacia Dios. Una y otra vez leemos que cuando estaban bien con Dios iban en pos de ídolos o tenían comportamientos vergonzosos que hacían que Dios los dejara en su pecado y sufrieran el castigo de Su justicia.

Desde el versículo 6 del Salmo 106 vemos al autor compartiendo la constante infidelidad e iniquidad de Israel. Nos dice que a pesar de las obras que el pueblo vio en Egipto, o cuando cruzaron el Mar Rojo, Israel prontamente se olvidaba de esa magnífica obra (V. 13) y se postraban ante el “buey que comía hierba” (V. 20). Cuando la nación de Dios entró en la Tierra Prometida no eliminaron a todos sus enemigos para evitar que esas naciones los lleven a adorar a otros dioses, al contrario, aprendieron de “sus obras” y ello fue causa de la ruina de Israel (V. 34-36). Una y otra vez se postraron ante ídolos y se prostituyeron espiritualmente con las demás naciones. ¡Qué triste historia!

Cuando comparo mi vida con el caminar de Israel, veo claramente que no existe mucha diferencia. En nuestro caminar diario vivimos enfrentando nuevas tentaciones, las mismas que nos llevan a pecar y alejarnos de Dios. Cada día nos levantamos desde temprano a buscar a nuestros propios “bueyes” y los alimentamos con la “hierba de nuestra pecaminosidad”. No hay mucha diferencia entonces con Israel.

Lo grandioso del amor de Dios es que a pesar de nuestra constante infidelidad Él permanece Fiel (2 Timoteo 2:13) y Su Misericordia es para siempre (V. 1). Dios siempre está dispuesto a darnos una nueva oportunidad para cambiar y darnos un nuevo día para iniciar bajo Su bendición.

En medio de la angustia por las consecuencias de nuestros pecados, y a pesar que nuestra infidelidad constante con Dios, los creyentes tenemos la posibilidad de buscar a nuestro Padre Quien es fiel para perdonar y restaurar nuestra vida (1 Juan 1:9). Aunque Dios se apartó de Israel para dejarlos que saboreen las consecuencias desastrosas de sus pecados, siempre estuvo dispuesto a escucharlos, perdonarlos y restaurarlos (V. 44-45). Tú y yo siempre tenemos una nueva oportunidad para iniciar un nuevo día ante la Misericordia de Dios. ¡Él está dispuesto a darnos un nuevo comenzar!

Salmos 106:1

“Aleluya. Alabad a Jehová, PORQUE ÉL ES BUENO; PORQUE PARA SIEMPRE ES SU MISERICORDIA.”

Dile NO a la Ley del Talión | En el TRABAJO

Mateo 5.38-44

Mateo 5:38-44

“Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. PERO YO OS DIGO: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, HACED BIEN A LOS QUE OS ABORRECEN, y orad por los que os ultrajan y os persiguen”

Imagine que un compañero de trabajo con quien tiene problemas requiere su ayuda; sea que él le haya solicitado que le ayude, o sea que usted sepa que él está necesitado y usted puede ayudar: ¿Qué haría? Creo que nuestra respuesta natural sería el no hacer nada o hacerle pagar de alguna forma alguna injusticia que hemos recibido.

Ley del Talión es la denominación tradicional de un principio jurídico de justicia retributiva en el cual se impone un castigo similar al recibido. Consiste en hacer sufrir al delincuente un daño igual al que causó.

Nuestro egocentrismo y rencor harían que tomemos una decisión que vaya a afectar de manera negativa la manera como responderíamos ante la ayuda solicitada por nuestro “enemigo” de trabajo.

El pasaje en Mateo nos dice que la Ley del Talión era algo común en ese tiempo, y la verdad que era una ley del Antiguo Testamento en el que se traía justicia ante los actos de violencia (Éxodo 21:23-25). Y de alguna forma este principio dio origen a dicha Ley del Talión. El Nuevo Testamento trae ante nosotros un escenario totalmente diferente, nos llama a hacer algo bueno por quien nos ha hecho mal.

Hay varios motivos por el que debemos cambiar nuestra actitud ante quienes nos hayan causado algún daño o ante quienes tenemos conflictos:

  1. Debemos amar a todos, aún a nuestros enemigos (Mateo 5:44)
  2. Debemos bendecir con el bien a quienes nos hagan mal (Mateo 5:44; Romanos 12:17)
  3. Debemos perdonar a nuestros enemigos (Mateo 6:12, 14 y 15)
  4. Debemos hacer el bien siempre aunque no seamos retribuidos por ello (1 Pedro 3:17)
  5. Debemos hacer el bien y dejar el pago del mal a Dios (Romanos 12:19)

Así que si alguien está necesitado de nuestro favor en el trabajo, vayamos prestos con amor sincero y hagamos con ánimo pronto lo que nos piden, y aún más (Mateo 5:40-42); así estaremos bendiciendo sus vidas con nuestra ayuda y bendiciendo la nuestra con la obediencia a Dios.

1 Tesalonicenses 5:15

“Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes SEGUID SIEMPRE LO BUENO unos para con otros, y PARA CON TODOS.”

Consintiendo a mi “BEBÉ” | MATRIMONIO Y HOGAR

Hijos consentidos

Proverbios 29:15

“La vara y la corrección dan sabiduría; MAS EL MUCHACHO CONSENTIDO AVERGONZARÁ A SU MADRE.”

En la etapa de educación de nuestros hijos durante su niñez y juventud, una de las áreas que requiere mucha sabiduría es la administración de disciplina o libertad en las cosas que les permitimos o que hacemos por ellos.

Muchos de los padres tienen la tendencia a llevar su corrección a uno de los extremos: o somos muy estrictos o somos muy contemplativos y benevolentes en lo que les permitimos. La capacidad de administrar una apropiada disciplina a nuestros hijos ha sido, y será, una de las claves para la formación del carácter de nuestros hijos.

En una sociedad actual, en donde la “auto-contemplación” es la generadora de muchas “libertades”, lo que se observa cada vez más es una destructiva y negativa permisividad en lo que se consiente hacer a los hijos.

A menudo se escucha decir: «Yo le permito hacer esto a mi hijo porque cuando era pequeño mis padres fueron muy “estrictos” y no me dejaron hacer lo que quería o no me dieron lo que deseaba». Esta censurada manera de pensar ha llevado a la sociedad actual a permitir que los hijos lleguen a adquirir cierto nivel de “derecho” que los pone actualmente en una posición de exigir lo que ellos desean y no de recibir lo que debidamente merecen o necesitan.

Más y más se ve en las calles a niños demandando sus derechos antes sus padres. Ya no se puede decir NO a algo que los hijos piden, porque ya no es una petición, sino una demanda de parte de los hijos, y los padres están en la obligación de cumplir.

En ciertos países se han creado leyes en donde ya no se puede siquiera disciplinar a los hijos porque los padres pueden ser demandados legalmente por sus propios hijos a causa del “maltrato en el hogar”. Ya no se puede impartir disciplina a nuestros hijos. Es hacia allá donde esta destructiva “auto-contemplación” nos ha llevado.

¿Pero, y quienes crearon este tipo de leyes? Nadie más que los mismos padres.

Las dos últimas generaciones de padres han crecido con la idea de la auto-satisfacción, considerando esta idea como el patrón que rige su conducta ante la sociedad; y ha sido esa idea pecaminosa la que se ha transmitido a nuestros hijos para “favorecerles” con nuestra magnífica idea.

La Biblia está llena de enseñanzas de cómo debemos educar a nuestros hijos, y todos ellas nos dicen que la disciplina (con firmeza y amor) debe ser parte de la formación de nuestros hijos. Si nuestros hijos no son educados con disciplina, lo que se obtiene a futuro son hijos que no van solicitar, sino van a demandar sus complacencias.

Si se debe dar espacio a los hijos y a sus ideas, lo que no se debe es permitir que sean ellos quienes tomen el mando en casa. No se debe tampoco llegar al extremo de decir NO a todo, pues ello puede crear un ambiente hostil en nuestra comunicación con ellos.

Disciplina, amor, sabiduría, y sobre todo la guía de Dios deben ser los patrones que nos ayuden a educar a nuestros hijos, sino, llegaremos a tener a un hijo dictador y controlador en nuestro hogar.

Proverbios 13:24

“El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; MAS EL QUE LO AMA, DESDE TEMPRANO LO CORRIGE.”

Viviendo una nueva realidad | VIDA CRISTIANA

Efesios 2.8-9

Efesios 2:1-3

“Y él os dio vida a vosotros, CUANDO ESTABAIS MUERTOS en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, SIGUIENDO LA CORRIENTE DE ESTE MUNDO, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los HIJOS DE DESOBEDIENCIA, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, Y ÉRAMOS POR NATURALEZA HIJOS DE IRA, LO MISMO QUE LOS DEMÁS.

Pablo inicia este capítulo trayendo a nuestra enseñanza una verdad que afecta literalmente a cada persona que ha llegado a poner su fe en Cristo como su Salvador; existe una nueva realidad en la persona creyente que marca una gran diferencia:

Lo que éramos ANTES de recibir a Cristo VS. Lo que somos DESPUÉS de aceptar a Cristo.

ANTES: Estábamos muertos espiritualmente. (V. 1)
DESPUÉS: Hemos nacido espiritualmente de nuevo. (2 Corintios 5:17)

ANTES: Seguíamos la corriente de este mundo. (V. 2)
DESPUÉS: Somos seguidores de Cristo. (Juan 10:1-3)

ANTES: Éramos considerados hijos de desobediencia o de satanás. (V. 2-3; Juan 8:44)
DESPUÉS: Somos hijos de Dios. (Juan 8:42-43, y 47; Juan 1:12)

ANTES: Fuimos hijos de ira, y por tanto condenados al infierno. (V. 3)
DESPUÉS: Estamos libres de la condenación del infierno y la ira de Dios ya no está sobre nosotros (Juan 3:18, 36)

Solo en estos versículos nada más podemos ver que existe una diferencia clara entre el CREYENTE que:

  1. entendió que era pecador (V.1), y
  2. entendió que su pecado le condena al infierno (V.3), y
  3. entendió que no había nada que pueda hacer por sí mismo para ir al cielo (Efesios 2:9), y
  4. entendió que la salvación era un regalo que Dios lo ofrecía por Su misericordia (Efesios 2:4-5), y
  5. entendió que esa salvación era un favor dado por Dios únicamente a través de la FE en la obra de Cristo en la cruz por nosotros (Efesios 2:5, 8).

En relación con el NO CREYENTE que:

  1. aún no ha aceptado que es pecador, y
  2. aún no ha entendido que su pecado le condena al infierno, y
  3. aún cree que puede hacer algo personalmente para ir al cielo, y
  4. aún no ha entendido bien la misericordia de Dios, y
  5. aún no ha recibido el regalo de la salvación a través de la fe en Cristo como su Salvador personal.

Si piensa que usted está entre los “NO CREYENTES”, lo único que debe hacer es comprender los 5 “entendió” del CREYENTE y pedir en una oración a Dios que le perdone de sus pecados, que le ayude a cambiar de su vida pasada y con FE reciba el regalo de la salvación que el Señor ofrece cuando entendemos que Cristo murió por nosotros.

Si usted piensa que ya está entre los “CREYENTES”, entonces viva diariamente como uno de ellos para agradar a Dios en Su voluntad.

Efesios 2:8-10

“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, CREADOS EN CRISTO JESÚS PARA BUENAS OBRAS, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.”

«VIVAMOS ESTA NUEVA REALIDAD»