Tenía confianza en su padre | VIDA CRISTIANA

Jeremías 32.17

Jeremías 32:17

¡¡Oh Señor Jehová! HE AQUÍ QUE TÚ HICISTE EL CIELO Y LA TIERRA CON TU GRAN PODER, y con tu brazo extendido, NI HAY NADA QUE SEA DIFÍCIL PARA TI”.

Un grupo de turistas en la región montañosa de Escocia quería apoderarse de algunos huevos que estaban en un nido situado en un lugar inaccesible frente a un precipicio. Trataron de convencer a un niño que vivía por allí cerca de que podía bajar hasta donde estaba el nido si le ataban a una soga, que sería sostenida por ellos desde arriba. Le ofrecieron una gruesa suma de dinero, pero como no era gente conocida, el muchacho se negó a bajar. Le dijeron que no le pasaría nada, pues ellos sostendrían firmemente la soga.

Por fin el muchacho dijo: <La única condición que pongo para bajar es que sea mi padre el que tenga la soga>.

Los seres humanos tenemos problemas confiando en los extraños. Como todos, yo también necesito conocer a una persona antes de depositar en ella mi confianza.

Al igual que este niño tenía confianza en su padre, muchos creyentes pueden llegar a tener gran confianza en Dios y Su poder. Pueden reposar tanto en esta verdad que hace que su vida sea estable aún en medio de cualquier circunstancia.

Pero no todos tenemos esa misma fe, muchos dudamos en el poder de Dios para obrar. Cuándo les preguntan que si pueden esperar en que Dios pueda cambiar sus vidas, sanar una enfermedad o transformar las circunstancias de sus vidas, muchos dudan para responder que Dios si puede. Esta falta de seguridad está basada en la falta de conocimiento personal y real de Dios.

Recordemos esto:

  1. Dios puede obrar sin límites porque Él formó los cielos y la tierra, Él tiene poder.
  2. Dios sabe cómo obrar puesto creó las galaxias, las estrellas y planetas y les dio fuerzas físicas (como las gravitacionales, de rotación y traslación, entre otras) para que subsistan en armonía con el resto del universo.
  3. Dios sabe quién es usted de la misma manera que sabe cuántas estrellas hay y las nombra por su nombre.
  4. Dios conoce sus circunstancias personales y todo lo que pasa a su alrededor.

Si Dios sabe todo esto y más, y tiene poder para todo, por qué dudar… Talvez, como el niño de la historia que veía a los turistas como gente extraña, usted ve a Dios como alguien extraño de Quien no se puede confiar por completo. Si es así, su conocimiento personal de Dios no es tan personal, sino superficial. Aprenda a conocer más a su Dios Padre, y su confianza será tan fuerte que podrá bajar en la “cuerda de la vida” con tranquilidad sabiendo que pase lo que pase, su Padre lo sostendrá.

¿Puede confiar en Dios? Pídale a Dios que le ayude a conocerlo más. Su fe crecerá a medida que usted lea más de Dios en Su Palabra.

Isaías 40:26

LEVANTAD EN ALTO VUESTROS OJOS, Y MIRAR QUIÉN CREÓ ESTAS COSAS; él saca y cuenta su ejército; a todas llama por sus nombres; ninguna faltará; TAL ES LA GRANDEZA DE SU FUERZA, Y EL PODER DE SU DOMINIO.

Sonría y diga: ¡Buenos días! | En el TRABAJO

Proverbios 18.24

Proverbios 18:24

El hombre que tiene amigos HA DE MOSTRARSE AMIGO; Y amigo hay más unido que un hermano.”

En una reunión de personal se reunieron los supervisores y los directivos del departamento de recursos humanos para determinar las causas de la falta de comunicación que existía entre los empleados que trabajaban en las diferentes áreas y sus supervisores. Trataban de encontrar los medios que ayudarían a una mejor comunicación entre los empleados y las personas a cargo.

De repente una persona, hablando de parte de los empleados, expresó que una de las frecuentes quejas que se escuchaban era que los supervisores ni siquiera sonreían a sus dirigidos, sino que muchas veces estaban tan serios que ni siquiera creaban confianza de parte de los trabajadores para acercarse a las personas a cargo.

Este triste ejemplo es muy común en muchos de los lugares de trabajo. Las personas que llegan a ocupar cierto cargo sobre los demás los llevan a pensar que deben poner cierta distancia entre ellos y los trabajadores. Talvez porque crean que ello les dará autoridad, o piensan que como obtuvieron ese puesto ahora son mejores que los demás y se llenan de orgullo, etc. Las razones pueden ser varias, pero lo cierto es que esa actitud no va beneficiar la relación entre el “jefe” y las personas a él a cargo.

La posición de trabajo puede cambiar a las personas y llevarlas a actuar de una manera frívola o despectiva con sus trabajadores. Esta actitud negativa creará una barrera de distanciamiento con quienes trabajan.

Muchas veces pueden ser los mismos empleados los que se manifiestan ser muy poco amistosos. Son ellos quienes por varias razones no permiten que los demás se acerquen a ellos creando un estado tenso en sus relaciones laborales.

Las relaciones en el trabajo se desarrollaran mejor en el marco de una amistad sincera, donde el respeto y la consideración entre los unos y los otros llevaran a crear un ambiente favorable para el buen desempeño de todos.

Su actitud puede hacer una gran diferencia en su lugar de trabajo. El versículo de hoy indica que la persona que busca tener buena relación con las personas debe mostrarse amigo primero. Depende de uno inicialmente el buscar poder relacionarse con los demás. Siempre recordando que no todos podrán responder positivamente a su forma amigable de ser, pero por lo menos creará menos tensión con sus compañeros.

Recuerde, si va a pasar cuarenta horas de su semana con las mismas personas por un buen tiempo, trate en lo posible de crear amistad con todos, eso hará de su semana de trabajo un tiempo amigable que le beneficiará a usted y por supuesto a los demás.

¿Qué podría hacer usted esta semana para relacionarse mejor con sus compañeros de trabajo? ¿Qué podría hacer para acercarse más con esa persona con quien no tiene cierto grado de amistad? A veces, una simple sonrisa y un saludo cordial pueden hacer la diferencia.

¡Sonría y diga buenos días a todos!

1 Tesalonicenses 3:12

Y EL SEÑOR OS HAGA CRECER Y ABUNDAR EN AMOR UNOS PARA CON OTROS Y PARA CON TODOS… ”

¿Cuánto es mucho? | MATRIMONIO Y HOGAR

Deuteronomio 6.6-7

Deuteronomio 6:6-9

Y ESTAS PALABRAS que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón; Y LAS REPETIRÁS A TUS HIJOS, Y HABLARÁS DE ELLAS ESTANDO EN tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y LAS ATARÁS COMO SEÑAL EN TU MANO, Y ESTARÁN COMO FRONTALES entre tus ojos; Y LAS ESCRIBIRÁS EN los postes de tu casa, y en tus puertas.”

Un día un padre y sus dos hijos salieron a jugar boliche (bowling) con un grupo de amigos. Tuvieron un gran tiempo compartiendo y jugando durante una tarde después de la iglesia. Al finalizar el juego, el padre se disponía a pagar, pues ya era hora de volver; de repente la persona que los atendió se equivocó al momento de cobrar y el padre se dio cuenta; el papá al notar el error llamó a sus dos hijos y hablando con el trabajador del lugar le explicó que se había equivocado y que el local perdería dinero por eso, le solicitó a la persona que los atendía que rectificara el monto y que cobrara lo que es justo para el local, pues no quería tomar ventaja del error del empleado.

El propósito de llamar a sus hijos para que estuvieran presentes en la aclaración era para que ellos, los hijos, aprendieran hacer lo correcto, que aunque ellos hubieran podido recibir “ganancia” del error, sería a costa de la pérdida del local, y hasta del empleado que se equivocó. Era una lección objetiva del padre a sus hijos sobre la honestidad.

¿Cuánto es mucho? Cuando se trata de enseñar cosas correctas, nunca será mucho, siempre será apropiado.

El pasaje de hoy nos recuerda a los padres, que la tarea de enseñar principios de la Palabra de Dios debe ser una tarea constante, sin importar el lugar, el momento, la forma, y el medio.

Nos dice que debemos enseñar a nuestros hijos sea en la casa o en el camino (LUGAR), al acostarse o al levantarse (MOMENTO), que deben estar como señales en las manos o en la frente (FORMA), ya sean escritas o no (MEDIO).

Debemos buscar toda manera de mantener la Palabra de Dios presente en nuestras vidas y en las vidas de los miembros de nuestra familia. Nunca será mucho el esfuerzo hecho cuando se trate de poder mantener a Dios y Su Palabra presente en nuestra vida y de nuestro hogar.

Lea la Biblia en casa, no solo personalmente, sino con su familia como un estudio familiar diario. Siempre aproveche toda oportunidad para hablar de la Biblia y enseñe con ejemplos cómo se debe vivir. Tenga cuadros en su sala con versículos bíblicos, escuche música de contenido cristiano. Haga todo lo que pueda para recordar a su familia que siempre estamos ante la presencia de Dios; todos se beneficiarán y ellos se lo agradecerán. Cuando se trate de Dios y Su Palabra, nunca será mucho.

Deuteronomio 6:20-24

“Mañana cuando te preguntare tu hijo, diciendo: ¿Qué significan los testimonios y estatutos y decretos que Jehová nuestro Dios os mandó?  Entonces dirás a tu hijo… y Jehová nos sacó… hizo señales y milagros grandes y terribles… Y nos mandó Jehová que cumplamos todos estos estatutos, y que temamos a Jehová nuestro Dios, para que nos vaya bien todos los días, y para que nos conserve la vida, como hasta hoy.”

Anhelando profundamente su Salvación | Una mirada a las MISIONES

Romanos 10.1

Romanos 10:1

“Hermanos, ciertamente EL ANHELO DE MI CORAZÓN, Y MI ORACIÓN A DIOS por Israel, ES PARA SALVACIÓN.”

¿Cuándo ora por su país o el lugar donde usted está sirviendo, lo hace pidiendo por bienestar, o por la economía, o por un mejor gobierno, o por seguridad social? ¿Cuáles son los motivos por los que ora?

Muchas veces los comentarios en las calles o las noticias que escuchamos en los noticieros hablan mucho de lo mal que está un país, una región, una ciudad, etc.; y la verdad que hay que orar por el bienestar propio y colectivo de la comunidad en la que vivimos.

Pero, ¿qué hay de nuestra preocupación por las personas que van al infierno a causa de sus pecados?

La Palabra de Dios nos dice que a consecuencia del pecado el hombre está destinado a pasar la eternidad en el infierno pagando justamente por nuestra maldad (Romanos 6:23a). Jesucristo dijo enfáticamente que el infierno es real y que será un lugar de sufrimiento eterno, un lugar oscuro y que arderá por la eternidad (Mateo 23:33; Mateo 24:51). Por cuanto TODOS pecamos, estamos impedidos de pasar nuestra eternidad en el cielo (Romanos 3:23).

La gran noticia es que Dios ha permitido dar la oportunidad al hombre para que pueda evitar ese castigo. Ser salvo es ser librado de una condena eterna en el infierno; ser salvo es tener la posibilidad de recibir perdón de todos los pecados; ser salvo es tener la seguridad de ir al cielo a la presencia de Dios por la eternidad.

Solamente hay una forma de ser SALVO, y solamente se consigue mediante una convicción plena de que Cristo murió por nuestros pecados; de que Cristo, y solamente Cristo, es nuestro Camino a la presencia del Padre; de que Cristo ya pagó por nuestra condena y que nosotros recibimos el perdón de nuestros pecados no por méritos propios, sino porque Cristo ya sufrió nuestra condena en la Cruz.

La Salvación es un regalo que se recibe por FE únicamente, no la conseguimos nosotros por nuestro “buen comportamiento”, sino que es un REGALO INMERECIDO dado por DIOS.

Efesios 2:8-9 (DHH)

“Pues por la bondad de Dios HAN RECIBIDO USTEDES LA SALVACIÓN POR MEDIO DE LA FE. No es esto algo que ustedes mismos hayan conseguido, sino que ES UN DON DE DIOS. NO ES EL RESULTADO DE SUS PROPIAS ACCIONES, de modo que nadie puede gloriarse de nada.”

¿Qué debe hacer una persona para ser salva? 1. Reconocer que es pecadora, 2. Pedir perdón a Dios, 3. Creer plenamente que solo Cristo le puede salvar, 4. Pedir en oración a Cristo que le salve de la condenación y suplicar en oración que lo cambie. Así una persona puede ser SALVA.

Pablo oraba para que los israelitas puedan ser SALVOS, pues ellos no habían reconocido sus pecados, ellos no habían pedido perdón a Dios, ellos no habían creído que Cristo era su único Salvador. Es por eso que Pablo oraba, para que su pueblo, la gente que conocía y que amaba no vayan al castigo eterno, sino que sean SALVOS por medio de la FE en Cristo.

Nuestro deber es llevar el mensaje de salvación a toda criatura, eso es lo que Pablo hacía. Pero todo debe comenzar con la oración, para que la gente que vaya a escuchar el mensaje llegue a creerlo y reciba SALVACIÓN.

¿Estamos orando por la salvación de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestra ciudad, de nuestro país, de todo hombre?

¡Misiones inicia con una ORACIÓN DE CORAZÓN por aquellos que necesitan urgentemente SALVACIÓN!

¿POR QUIÉN VAS A ORAR HOY?

Fuente confiable de transformación | VIDA CRISTIANA

Salmos 119.7

Salmos 119:7

“Te alabaré con rectitud de corazón CUANDO APRENDIERE TUS JUSTOS JUICIOS.”

La Palabra de Dios tiene el poder divino de transformar a toda persona que con diligencia y corazón sincero busca conocer la única verdad. Este poder transformador nos llevará a cambiar nuestras vidas, hasta el punto que nuestro ser se asemejará más al carácter de Dios.

Jesús afirma que la Palabra de Dios es la verdad que nos puede santificar (Juan 17:17); el autor de Hebreos nos exhorta a valorar el poder profundo que la Biblia tiene (Hebreos 4:12); Santiago y Pablo en sus cartas nos animan no solamente a leer la Biblia, sino a aplicarla y a estudiarla (Santiago 1:22; 2 Timoteo 3:14-17).

El Autor Jorge A. Salazar en su artículo “Volvamos a las Escrituras” dice:

<<Durante siglos hemos escuchado, leído, estudiado lo que alguien tiene que decir sobre algún tema. Muchas de las doctrinas y religiones de la actualidad se basan en la experiencia personal de un individuo y en muchos de los casos una idea sin fundamento llega a ser una “verdad” defendida por cientos. Pero no puede haber más que una verdad. La pregunta es ¿Quién es la autoridad en el tema? ¿Quién puede orientarnos en la dirección correcta? ¿Quién tiene la verdad?

Solamente la Biblia clama ser la Palabra de Dios con un fundamento irrefutable, razonable, lógico, histórico, arqueológico, suficiente y perdurable. Escrita a lo largo de más de mil quinientos años por más de 40 autores diferentes provenientes de diferentes entornos culturales, sociales y económicos, la Biblia mantiene una uniformidad temática asombrosa y es impresionante la precisión científica de sus relatos.

Al corroborar cómo la Palabra de Dios ha prevalecido sobre los más fuertes ataques intelectuales, científicos, lógicos y filosóficos de todos los tiempos, y comprobar cómo más de dos mil profecías se han cumplido al pie de la letras hasta los detalles más absurdos para los lectores originales, el libro sagrado demuestra ser lo que clama ser: la Palabra de Dios.

Dios escogió poner en una colección de libros su voluntad y una fuente inagotable de sabiduría para revelarse a nosotros. Deberíamos estudiar Su Palabra si queremos tener comunión con el Creador de todas las cosas. No basta escuchar las experiencias de quienes han estudiado la Biblia, no es suficiente leer libros acerca de la Biblia o estudiar lo que los expertos tienen que decir. Es como ser invitados a un banquete y escuchar de los demás a qué sabe la comida y lo delicioso de los platillos sin haberlos probado nosotros. Tenemos que decidirnos a probarlos y entonces tendremos una opinión de primera mano. Tenemos que volver a las Escrituras y conocer de primera mano lo que Dios quiere que sepamos.

Le invito a conocer su Biblia, a estudiarla con objetividad, con pleno uso de su razón y a que descubra por usted mismo las verdades de Dios.>> (Publicado en “La Paz de Cristo” en Julio 6 de 2014)

La Biblia, única fuente de verdad eterna que puede cambiar su vida.

2 Timoteo 3:16-17

TODA LA ESCRITURA ES INSPIRADA POR DIOS, Y ÚTIL para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.”

Sentimiento compartido | En el TRABAJO

Romanos 12.15

Romanos 12:15

“Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran.”

La competencia laboral es algo muy frecuente en los trabajos; cada una de las personas tenemos nuestras propias metas y expectativas. Siempre podemos estar anhelando crecer en nuestro trabajo a posiciones superiores o de mayor responsabilidad, y si es posible con una mejor paga, o nos alegraríamos si llegamos a recibir una mejor oferta de trabajo en otro lugar. Por supuesto nadie quisiera ser despedido o saber que sus horas han sido disminuidas, y por tanto su paga será menor. Nadie disfruta esto.

¿Qué pasaría cuando usted no es la persona que recibe el ascenso, o usted no es la persona que tiene una oferta de trabajo mejor? ¿Se alegraría igualmente por otros como si fuera usted el que recibió el cambio?

¿Qué pasaría también si no es usted la persona despedida, sino otra persona en su misma posición, pero por alguna razón despidieron a su compañero? ¿Cómo se siente en ese momento?

De seguro que la respuesta para ambos casos no es algo que lo diríamos en público, al contrario en muchos casos, lo guardaríamos para nosotros.

Si alguien recibe un mejor beneficio que nosotros, nuestro celo nos llevaría a envidiar. Por el contrario, si la persona que perdió el trabajo ha sido alguien a quien le tenemos cierta antipatía de seguro que nos alegraríamos, o quizá, hasta lleguemos a criticarlo dando nuestra “justa razón” por el despido.

Nuestro egocentrismo nos llevaría actuar pecaminosa en ambos extremos: o nos daría envidia, o nos alegraríamos perversamente. Ninguna de las dos actitudes es correcta, ambas están llenas de maldad.

Debemos luchar contra nuestro ego anhelando siempre el bien de los demás. La Biblia nos llama siempre a buscar el bien de otros, aún a veces a costa de nuestro bien en función del amor y del bienestar del prójimo. Si nuestro sentimiento es egoísta, este nos va a llenar de amargura, coraje, y envidia; o menosprecio y humillación hacia su prójimo.

Si esto es algo que pasa seguido en su vida, déjeme decirle que es pecado, pida perdón a Dios y pida al Señor que le ayude a combatir estos sentimientos egoístas. Sea que la otra persona tuvo una mejor oportunidad, o sea esa persona llegó a perder su posición, sigamos lo que la Biblia nos exhorta, debemos gozarnos con sinceridad con los que se gozan, y llorar con corazón quebrantado con los que lloran.

Dependerá de quién salga a flor de piel en nuestros sentimientos nos llevará actuar: Si es el “YO”, nuestros sentimientos serán egocéntricos; pero si es “CRISTO”, entonces nuestros sentimientos y actos glorificarán a Dios.

Filipenses 2:3-5

“Nada hagáis por contienda o por vanagloria; antes bien con humildad, estimando cada uno a los demás como superiores a él mismo; NO MIRANDO CADA UNO POR LO SUYO PROPIO, SINO CADA CUAL TAMBIÉN POR LO DE LOS OTROS. Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.”

Predicando con el ejemplo | MATRIMONIO Y HOGAR

Deuteronomio 6.6-7

Deuteronomio 6:4-9

“Oye, Israel: Jehová nuestro Dios, Jehová uno es. Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas. Y ESTAS PALABRAS QUE YO TE MANDO HOY, ESTARÁN SOBRE TU CORAZÓN; Y LAS REPETIRÁS A TUS HIJOS, y hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes. Y las atarás como una señal en tu mano, y estarán como frontales entre tus ojos; y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.”

Uno de los periódicos de Louisville, Kentucky, en 1956 publicó la noticia de que un padre de familia había violado las leyes de tránsito y, reconociendo su culpa, la confesó, y no procuró desconocer sus responsabilidades; además, en lugar de pagar una multa prefirió la pena máxima: la de ser encarcelado. Ese padre de familia explicó su determinación, diciendo: “Creo que de esta manera enseño a mi hijo que no debemos menospreciar las leyes.”—Broadman.

Este ejemplo nos da una clara explicación de la actitud responsable de un padre que desea a cualquier costo educar a sus hijos mostrando con su vida el valor de la obediencia.

Moisés, estando frente a la congregación de Israel, motiva a los padres a enseñar a sus hijos sobre la Palabra de Dios. Les compromete a pasar todo el tiempo que fuera posible junto a sus hijos enseñando aquellas verdades eternas, les dice que esta enseñanza debe ser ya sea en casa o fuera de ella, al levantarse y al acostarse; es decir, en todo el tiempo (“…hablarás de ellas estando en tu casa, y andando por el camino, y al acostarte, y cuando te levantes…” Deuteronomio 6:7).

Enseñar con teoría muchas veces es sencillo, pero enseñar con la práctica requiere no solo de tiempo para enseñar, sino de una vida que refleje lo que tratamos de impartir a nuestros hijos.

Moisés les dice a los padres que antes de enseñar, ellos, los padres, deben estar viviendo esa enseñanza para que los hijos puedan ver ejemplos vivos de una vida piadosa (“Y ESTAS PALABRAS QUE YO TE MANDO HOY, ESTARÁN SOBRE TU CORAZÓN; Y LAS REPETIRÁS A TUS HIJOS, y hablarás de ellas…” Deuteronomio 6:6-7).

Los padres no deben escatimar esfuerzo para educar a sus hijos a seguir a Dios y a obedecer Su Palabra, pero este esfuerzo tendrá mayor valor cuando los mismos padres lo expresan con una vida acorde a la Biblia.

Padres, quieren cambiar las vidas de sus hijos, inicien cambiando la suya, hagan de ella una vida ejemplar, el solo ejemplo comunicará a sus hijos más que mil palabras, y así se mostrará congruencia entre lo predicado y lo aplicado.

Quiere que su hijo no grite, pues usted no grite; quiere que su hijo no tome alcohol, pues usted no lo haga; quieres que su hijo sea obediente, obedezca usted a Dios. ¿Qué es lo que quiere que su hijo haga? ¿Ya lo está haciendo usted?

Deuteronomio 4:5-6, 9

Mirad, yo os he enseñado estatutos y decretos, como Jehová mi Dios me mandó, para que hagáis así… Guardadlos, pues, y ponedlos por obra; porque esta es vuestra sabiduría y vuestra inteligencia ante los ojos de los pueblos… Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia… no te olvides de las cosas que tus ojos han visto… antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.”

Escogiendo al Dios a quien adorar | VIDA CRISTIANA

Isaías 43.10

Éxodo 32:1, 4

“Viendo el pueblo que Moisés tardaba en descender del monte, se acercaron entonces a Aarón, y le dijeron: Levántate, HAZNOS DIOSES QUE VAYAN DELANTE DE NOSOTROS; porque a este Moisés, el varón que nos sacó de la tierra de Egipto, no sabemos qué le haya acontecido… y LE DIO FORMA CON BURIL, E HIZO DE ELLO UN BECERRO de fundición. ENTONCES DIJERON: ISRAEL, ESTOS SON TUS DIOSES, QUE TE SACARON DE LA TIERRA DE EGIPTO.”

Compartiendo un día con una persona el desayuno mencionó que no podría adorar a un Dios que no cubre sus expectativas. Indicaba que tenía serios problemas para adorar a un Dios que aparentemente era injusto o que actuaba deliberadamente fuera de las expectativas de esa persona. El problema estaba en que para adorar a Dios, este “dios” debía cumplir ciertas expectativas que ya había elaborado en mente de acuerdo a su punto de vista, y si el Dios que enseña la Biblia no encajaba en lo que pensaba, pues le hacía muy complicado adorarlo.

Lamentablemente esa es la realidad en la mente de muchas personas, cada uno de nosotros elaboramos un concepto “personalizado” de cómo debería ser Dios, y después buscamos esa clase de “dios” en alguna forma de creencia o religión y lo adaptamos a nuestra propia conveniencia.

En el Antiguo Testamento vemos una historia parecida, los israelitas habían recientemente salido de Egipto, Dios los había liberado de la esclavitud de la que estaban atados por 400 años; fueron liberados por la mano poderosa de Dios para que puedan ir y habitar en la tierra que Él les había prometido. Pero cuando cruzaron el Mar Rojo y acamparon al pie del Monte Sinaí pidieron a Aarón que les “hiciera” un dios “a su medida”, alguien que cubriera sus expectativas, hicieron un “ídolo”.

Cada ser humano anda en la búsqueda de una respuesta a sus expectativas, algo que pueda encajar en su mente y lo transforman en su “verdad”. La cierto es que alejados de la Biblia no van a poder encontrar en la multitud de pensamientos y religiones una verdad absoluta de Dios. El dios de la mayoría de las religiones o pensamientos humanos son solamente ídolos creados por conveniencia humana y que encaja en la mente de quienes los buscan (Romanos 1:21-25).

La Verdad es una, La Biblia; hay un solo Dios verdadero, el Dios de la Biblia; todo lo demás son imitaciones falsas y alejadas del verdadero Creador.

La gran noticia para la humanidad es que el Dios del Universo está dispuesto a darse a conocer a cada uno de nosotros, y lo ha hace por medio de Jesucristo. Juan nos dice: “Nadie ha visto jamás a Dios; EL HIJO ÚNICO, que es Dios y que vive en íntima comunión con el Padre, ES QUIEN NOS LO HA DADO A CONOCER.” (Juan 1:18 DHH). Felipe, uno de los discípulos le pidió a Jesús que le mostrara al Padre, y Jesús le responde: “… ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, Y NO ME HAS CONOCIDO, Felipe? EL QUE ME HA VISTO a mí, HA VISTO AL PADRE…” (Juan 14:8-9). Abra la Biblia y léala cada día, solo ahí llegará a conocerlo.

¡Dios quiere que usted lo llegue a conocer!

 

Isaías 43:10

“Vosotros sois mis testigos, dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, PARA QUE ME CONOZCÁIS Y CREÁIS, Y ENTENDÁIS QUE YO MISMO SOY; ANTES DE MÍ NO FUE FORMADO DIOS, NI LO SERÁ DESPUÉS DE MÍ.”